Crisis de botellas: a la espera de las cristalerías locales, aseguran que tampoco se pueden importar

Por Miguel Ángel Flores

La crisis por el faltante de botellas en Mendoza se agrava con el incendio que afectó a la cristalería Verallia, y el Gobierno provincial tomó cartas en el asunto. Tras manifestar la "preocupación" del sector, el ministro de Economía Enrique Vaquié le expuso una situación crítica a su par nacional de Agricultura, Julián Domínguez, para justificar un pedido: agilizar la importación y subsidiar el costo logístico, lo que ya generó cruces entre funcionarios mendocinos porque la escasez a nivel mundial y el corto tiempo disponible hasta octubre, mes clave para el fraccionamiento del vino que requiere al menos 30 millones de unidades.

"La salida de producción de los hornos (de Verallia) pone en jaque la producción y comercialización en el mercado interno y externo de vinos, aceite de oliva y conservas entre otros productos, hasta que se recupera la provisión de tan importante insumo....no obstante, el efecto más perjudicial será el que provocará a los productores de materia prima, ya que el menor ritmo de ventas genera acumulación de stocks con la consecuente caída de precios", planteó Vaquié en pro de la solicitud "inmediata".

En concreto, el jefe de Economía provincial le pidió a Domínguez 3 puntos: agilizar la habilitación por parte del INAL (Instituto Nacional de Alimentos) de los permisos para "importar botellas desde países extra o intra zona Mercosur". Pero además, para acelerarla, no cobrar arancel ni tasa estadística a envases que ingresen desde países extra bloque, y al mismo tiempo la posibilidad de subsidiar el flete marítimo "para amortiguar el incremento notable" que tuvieron por la pandemia.

Costos y tiempos

La situación se complicó por el incendio de la planta de Verallia, que dejó de producir unas 30 millones de unidades. Al mismo tiempo, viene dilatándose la entrada en actividad de un cuarto horno por parte de Cristalería Cattorini, que una vez en marcha podría aportar otros 14 millones pero recién a partir de octubre.

Mientras tanto, los responsables de las bodegas fraccionadoras suman preocupación porque el tiempo pasa y no pueden despachar envíos para cumplir con órdenes de compra de sus importadores en Estados Unidos y otros destinos. En ese contexto, la opción de importar asoma como opción aunque compleja por sus costos y el tiempo de provisión.

Es que, según sondeos realizados desde el INV entre importadores de distintos proveedores internacionales no hay países en condiciones de abastecer la cantidad suficiente. El primero en descartarse es Chile, a través de la firma Blue Sky, un operador habitual del mercado argentino, y le siguen España e Italia.

Así, Moldavia sería el único en situación de poder venderle Argentina, aunque poco y no llegaría antes de fin de año.  El problema, según explican quienes están en el sector logístico, es doble: un flete marítimo caro, que ronda los u$s 20.000  y por eso requeriría de un subsidio, sin contar con el valor de la mercadería importada, estimada en unos u$s 6.500 por un envío de 24 mil botellas, lejos de los precios locales. Pero además, resta el factor tiempo, que es escaso.

Según Martín Hinojosa, titular del INV, que participa en las gestiones con la Nación para destrabar el problema "bodegas necesitan fraccionar antes del 20 de octubre para poder envasar y llegar a sus destinos antes de Navidad. Por eso, además del problema mundial del faltante, sería una solución a mediano plazo, recién en 4 meses, y si encontráramos 30 millones de botellas que sobren en el mundo se necesitarían 1.500 contenedores".

A la espera de las cristalerías

Al respecto, Hinojosa, con llegada al ministro de Agricultura de la Nación, aclaró que ya se habían iniciado gestiones al respecto "mucho antes" de la nota cursada a Domínguez. Y al mismo tiempo enfatizó que no será tan fácil encontrar a un país proveedor de botellas a un precio conveniente, por lo que, admitió "la única opción a corto plazo es esperar" que Verallia reinicie la producción local en octubre.

"Hay que saber si hay botellas en el mundo y el precio. Y que nuestro posible proveedor, Chile, no cuenta con stock para vendernos. Las otras posibles empresas de países proveedores tienen precios que superan ampliamente el del insumo fabricado en Argentina. Por eso somos optimistas que las cristalerías inicien la producción pronto", señaló Hinojosa, respecto al plan por el que Cattorini, la restante cristalería proveedora, ingrese 14 millones de unidades el mes próximo.

No obstante, el presidente del INV coincidió con Vaquié en que si hubiera que insistir con la importación más allá de octubre, debería subsidiarse el costo, aunque dando por hecho que "la provincia de Mendoza también estaría dispuesta a acompañar" con esa asistencia. Al punto de plantear a Vaquié que el Gobierno "se sume con esta ayuda" y también brinde "alternativas viables y concretas". 

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