El melanoma, la forma más mortal y agresiva de cáncer de piel, ha estado durante mucho tiempo vinculada al número de horas que se pasa bajo el sol. Ahora, un equipo liderado por científicos del Instituto Broad y el Instituto del Cáncer Dana-Farber (Estados Unidos) han secuenciado los genomas completos de 25 tumores de melanoma metastásico, lo que confirma el papel de la exposición crónica al sol y revelan nuevos cambios genéticos, de gran importancia en la formación de tumores.
23 de abril de 2026
