Entrevista exclusiva

Kulfas: "La inflación es un tema que nos preocupa y nos ocupa, y estamos trabajando"

Por Miguel Ángel Flores

La del martes 10 fue una jornada maratónica para el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, en lo que fue su tercera visita a Mendoza, esta vez en modo elecciones y con un raid de anuncios. Arrancó con el lanzamiento de un nodo de conectividad de Arsat para el Parque TIC, en Godoy Cruz,  junto a autoridades provinciales. Siguió al mediodía en el INV, donde puso en marcha un Centro de Asistencia para pymes y el Plan 1000, para promover el crecimiento de exportaciones vitivinícolas al 2023. Y cerró por la tarde en IMPSA, a 1 mes de la estatización de la multinacional mendocina.

A un mes de desembarcar en el directorio ¿cuál es el rumbo que el Estado quiere darle a Impsa?

Básicamente, estamos trabajando en nuevos proyectos. Este nuevo escenario ha dinamizado mucho el esquema de negocios de la compañía, y permite acceder a nuevas licitaciones y armar nuevas propuestas. Primero, para trabajar fuerte en el mercado argentino y buscando recomponer la capacidad de Impsa para salir a exportar, justamente el gran desafío pendiente hacia adelante.

En su momento se planteó a Invap como modelo a seguir. Hoy se presentó una novedad junto a Arsat, otra empresa estatal. ¿Hay rasgos de ellas replicables en la compañía?

En su momento hablamos de Invap, la empresa provincial rionegrina que ha mostrado una gran solvencia técnica, innovación y presencia en el mercado internacional, con modelo de gestión. Es  posible gestionar Impsa con presencia del Estado nacional y provincial, y participación privada, dentro de un modelo profesional y eficiente, en base al management actual que es muy bueno. 

Proyección de negocios: energías renovables y movilidad sustentable

El funcionario no rehúye a hablar sobre cómo es la relación de los funcionarios en el directorio reestructurado, cuyo 85% ya está en manos estatales, con el resto de los accionistas. E incluso del nuevo perfil que podría adoptar en la nueva etapa.

"Hemos generado una relación muy enriquecedora con Juan Carlos Fernández (CEO de Impsa) y su equipo. Buscamos darle profundidad a esa mirada con un enfoque estratégico que permita a Impsa consolidar los espacios en donde está, y pueda ser un agente clave de Argentina para pensar los problemas del cambio climático; en esta década y la próxima se vienen impresionantes inversiones en energías renovables y movilidad sustentable, y estoy convencido de que en esto la empresa va a cumplir un papel central en el país y el resto de América Latina. Para eso la estamos preparando", aseguró Kulfas.

¿Se está trabajando en acuerdos comerciales para reposicionar a Impsa en el mundo nuevamente?

En su momento, supo tener una estructura internacionalizada, con presencia en varios mercados como el caso de Asia, donde Fernández tiene mucha experiencia y conoce bien. La crisis le hizo perder espacios, pero los vamos a recuperar. Aunque nuestro objetivo de corto plazo es recomponer la capacidad en el mercado interno, el paso siguiente, que ya se inicia, es la internacionalización para volver a captar los mercados perdidos en el mundo. 

La economía pos-ATP: de una "estrategia defensiva" a la reactivación

Sin duda, el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), hoy reconvertido en los Repro II, ha sido un caballito de batalla del Gobierno nacional para el sostén de las empresas durante la pandemia. Pero la apertura parcial de la economía plantea otro escenario.

Definió los ATP como una "estrategia defensiva". ¿Cuáles son las armas para ir hacia la ofensiva?

Hemos planteado una estrategia productiva en tres dimensiones. La primera fue justamente la defensiva, primero con los ATP y luego los Repro, mucho más focalizados en las actividades golpeadas por la pandemia. La segunda fue la reactivación, con un esfuerzo enorme en financiamiento: el año pasado prácticamente duplicamos el stock de créditos a las pymes, que ayudó a recuperar mucho el entramado productivo, incluso con parques industriales, una política automotriz, y otra de gestión externa mucho más pragmática para dinamizar nichos de producción nacional que venían muy heridos del gobierno anterior. Y el desarrollo de proveedores locales a través de muchos clusters productivos.

¿Y a largo plazo?

El desarrollo de largo plazo implica cambiar la matriz productiva, y en eso la economía del conocimiento es clave. Para lograr la ley del sector tuvimos un acompañamiento central en la senadora Fernández Sagasti. También lo que tiene que ver con el plan productivo "verde" para recuperar una matriz amigable con el medio ambiente, la movilidad sustentable y la ley que promueve el cannabis para uso medicinal; en definitiva, esas son las tres dimensiones.

Inflación, el frente de riesgo

La escalada de precios, por momentos a un ritmo mayor o menor pero sin pausa ni respiro para los consumidores, es uno de los temas que no escapan a la agenda política en medio de la carrera hacia las elecciones de medio término. 

La inflación no deja de ser una preocupación ¿existe la posibilidad de un golpe de timón más allá de Precios Máximos y Precios Cuidados?

Para ser claros: Precios Máximos fue una política de emergencia implementada en el momento más duro y de mayor incertidumbre de la pandemia, y la de Precios Cuidados es una canasta de referencia. La inflación, sí, es un tema que nos preocupa y nos ocupa desde que somos Gobierno. Recordemos que 2019 fue el de mayor índice inflacionario desde 1991, y así arrancamos. En 2020 nos fue bastante bien porque pudimos reducirla en 18 puntos; este sufrimos las consecuencias de un shock de precios internacionales, que por un lado mejoró el ingreso de dólares para el Banco Central pero por otro generó tensiones de precios.

Estamos trabajando en eso. Ya van 3 meses consecutivos de caída (3,2% en junio) y aspiramos a converger hacia una baja mayor de la inflación.

En otro orden, repasando la política de subsidios ¿vamos hacia una etapa de mayor selectividad del gasto público, que ha sido un debate interno en el Gobierno?

Hay que ver de qué hablamos cuando hablamos de subsidios. Nosotros no tenemos ningún problema cuando son para mejorar la productividad; vamos a seguir trabajando con diferentes mecanismos de subsidios que permitan al entramado productivo sea más competitivo y genere más empleo. Después tenemos algunas políticas sociales que han crecido mucho por la emergencia; nuestra aspiración es reemplazar los planes por empleo genuino y mayores perspectivas de exportación. De hecho, queremos que muchos chicos y chicas de Mendoza se anoten en un programa como Te Sumo, porque va a permitir justamente promoverlo. Hacia eso vamos. 

¿Cuántos de los 50.000 empleos que se proponen generar con Te Sumo le corresponderían a Mendoza?

No hemos asignado cupos por provincia. El propósito es que se multipliquen las inscripciones tanto de jóvenes como pymes. Ojalá esa cifra se agote rápido; si es así, abriremos la posibilidad de otros 50 mil. Se trata de trabajo genuino, no un plan social, con todos los derechos que da una relación formal y estable.

A propósito de empleo, después del pico de tensión que generó la no inclusión inicial de Mendoza en el programa de Recuperación Productiva (hoy plantea 1.000 cupos para la provincia) ¿cómo define a la relación con el Ejecutivo provincial?

De nuestro lado, tenemos la mejor predisposición. Desembolsamos más de $20 mil millones desde que comenzó la pandemia en distintas iniciativas para la producción y el trabajo, desde ATP hasta créditos subsidiados e incluso lo que aportamos en IMPSA. Lo que buscamos es que se reactive Argentina y se reactive Mendoza, y en todo en lo que encontremos en el Gobierno provincial un interlocutor válido con esos objetivos en común, vamos a estar trabajando juntos.


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