En Bosland, la mayor área de bosque de Flandes (Bélgica), se ha creado un ciclocarril de 700 metros de longitud con el objetivo de que la gente disfrute de la naturaleza mientras que monta en bici. El sendero, que llega a alcanzar los diez metros de altura en algunos puntos, permite desplazarse entre los árboles y ayuda a que el ciclista se sienta integrado con el entorno. Es obra de Visit Limburg, una organización turística belga.









