Uno de los diez jóvenes detenidos por su participación en el homicidio de Fernando Báez Sosa, asesinado en Villa Gesell, filmó con su teléfono celular parte del brutal ataque contra la víctima.
Uno de los diez jóvenes detenidos por su participación en el homicidio de Fernando Báez Sosa, asesinado en Villa Gesell, filmó con su teléfono celular parte del brutal ataque contra la víctima.
El abogado de la familia de Báez Sosa, Fernando Burlando, confirmó la existencia del video en diálogo con TN. "Es el hallazgo más insultante a la vida, el grado de compromiso, el peso de la prueba es tan fuerte, que estamos en condiciones de llegar a una audiencia de debate ya", señaló Burlando.
La filmación, que fue obtenida en el peritaje de los teléfonos celulares hechos por especialistas de la Policía Federal Argentina (PFA), comienza cuando Báez Sosa tomaba un helado fuera del boliche Le Brique.
"En la grabación se escuchan gritos de ´pegale´y ´matalo´. En un momento la filmación se corta. Todo hace suponer que se deja de grabar cuando el dueño del teléfono se suma a la golpiza", explicaron fuentes policiales consultadas por diario La Nación.

La grabación del ataque, revelada hoy por el portal Infobae, es parte del material que la División de Operaciones Técnicas de la Agencia Regional de la PFA, con sede en Mar del Plata, le entregó hoy a la fiscal de la causa, Verónica Zamboni.
En el peritaje, según confirmaron fuentes de la investigación también se pudo recuperar un mensaje enviado al grupo de Whatsapp de los acusados. Uno de los imputados ordenó: "No escriban más que lo matamos", según dijeron los informantes.
Según informó la agencia de noticias Télam, los peritos habían recibido seis teléfonos Iphone, dos Huawei y uno Motorola, que pertenecen a los racusados, y que habían sido secuestrados durante el allanamiento que se realizó pocas horas después del crimen, en la vivienda que alquilaban en Villa Gesell.
Los equipos más difíciles de desbloquear, por "el grado de encriptación" que poseen, eran los Iphone pero todos ellos fueron abiertos.
El único del grupo cuyo celular no fue localizado ni en el domicilio ni en los dos autos estacionados en la casa allanada fue el de Ayrton Viollaz, uno de los acusados de ser "partícipe necesario" en el crimen, según Télam.
