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Recuperar competitividad

Plan de automotrices para que los 0km nacionales paguen menos impuestos

Por Sección Economía

Cuando el mercado de los 0km, tras una caída de ventas de más de 40% el último año, aún se acomoda al nuevo esquema que grava a vehículos de más de $1,8 millón, terminales y el Gobierno comenzarán a negociar mecanismos para atenuar el impacto del tributo, en principio, en vehículos de producción nacional. Así creen que los precios podrían bajar 25% y recuperar competitividad.

Las empresas se reunirán hoy en la sede de ADEFA (Asociación de Empresas Fabricantes de Automotores) para definir una propuesta a la espera de modificar el cuadro actual en el segundo semestre del 2020. Hoy afecta a cuatro vehículos fabricados en país (Toyota, Peugeot, Honda y Chevrolet), pero podría alcanzar a más modelos y hasta prototipos a desarrollarse este año. 

El problema ya había sido analizado hace dos semanas durante la reunión entre ADEFA y el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, según adelantó el diario Ámbito Financiero. El funcionario  propuso un seguimiento del tema y a la vez que le pidió a las empresas que elaboraran una propuesta para ser analizada, que los ejecutivos apuran con alternativas para elevarla a Kulfas lo antes posible. 

"Sabemos que la situación económica es delicada y que, por unos meses, no se puede pensar en cambios. Pero la idea es que se tenga en cuenta nuestro problema para que en el transcurso del año podamos tener algún alivio", señaló un directivo de una automotriz a Ambito.

Tal como está el cronograma de Impuestos Internos en la actualidad, la base imponible, que hasta ahora  se actualizaba trimestralmente, no será ajustada hasta junio próximo, con lo cual, sumado a la inflación, más modelos tendrían que pagara este tributo por sólo aumentar de precio. Además de alargar el plazo de actualización, el Gobierno bajó el límite a partir del cual se empieza a tributar, según Kulfas, no por nivel de ventas del sector automotriz sino para frenar la salida de dólares. 

A esto se suma que hay terminales, como Volkswagen y General Motors, que avanzan con nuevos modelos que, por la franja de precios en la que se ubicarían, caerían en el impuesto si no se lo corrige antes. En el caso de la marca alemana, desde marzo empezará a fabricar preseries de un SUV a lanzarse en 2021,  decisión adoptada en otro escenario económico y otra ecuación de rentabilidad.

A esto se suma la marcha atrás para la baja impositiva establecida en el pacto fiscal que altera los cálculos realizados cuando se planeó el desembolso de dinero. Si bien son modelos pensados para exportar la mayor parte y, en este caso, no tendrá impacto la suba impositiva, más del 30% de las unidades que se fabriquen irán al mercado interno, castigado con mayor presión impositiva.


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