ver más
°
datos que alarman

Femicidios en Las Heras, en ambos casos, el mismo discurso: "Es mía o no es de nadie"

Por Florencia Rodriguez

Liliana Olguín tenía 49 años cuando fue asesinada a puñaladas por su ex pareja, Luis Alberto Sosa, de 54 años. Fue el primer femicidio del 2019 en Mendoza y ocurrió en Las Heras. Casi dos meses después, Claudio Rodríguez de 51 años terminó con la vida de su ex, Verónica Azzolina, de 47, con una escopeta antes de suicidarse de un balazo, también en Las Heras.

Estos dos casos no sólo ocurrieron en el mismo departamento sino que además comparten un móvil escalofriante y es que ambas mujeres ya no tenían una relación sentimental con sus asesinos aunque convivían en la misma casa y el discurso de sus ex parejas fue el mismo: "O es mía o no es de nadie".

Según fuentes de investigación de ambos femicidios, las dos víctimas ya no mantenían un vínculo sentimental con sus agresores e intentaban iniciar una nueva relación con otras personas. Los celos entonces fueron el detonante por el que fueron asesinadas. Incluso, ambos advirtieron que las iban a matar.

En el caso de Liliana, su ex había expresado en Navidad del 2018: "A esta la voy a matar. Me cagó la vida 30 años, en cualquier momento la mato". Mientras que, en reiteradas ocasiones, el asesino de Verónica le había dicho a sus hijos: "No se va a ir. Si se va, se va muerta". Estas declaraciones constituyen un dato no menor teniendo en cuenta que representan un llamado de atención que la titular de la Dirección de la Mujer, Género y Diversidad de Mendoza, Silvina Anfuso, resaltó:

"Es importante marcar el trasfondo de ambos casos que es la cultura machista y patriarcal operando sobre el sujeto varón agresor, el sentir que la mujer es de su propiedad y que si no va a estar con él no le va a pertenecer a nadie más, como si fuera parte de su patrimonio. No hay que minimizar lo discursivo y a esto le tenemos que prestar atención como sociedad, debemos desnaturalizar esto porque si el discurso de un varón expone que su pareja no puede tener autonomía, libertad y le impone una lista de mandatos como que debe permanecer en su casa, servirlo y tantas otras cosas o caso contrario habrá consecuencias, es un discurso machista que no puede ser tomado a la ligera, es un alerta", indicó.

Leer relacionadas:

Continuará preso el acusado de asesinar con un machete y por celos a Lili Olguín 

Femicidio en Las Heras: "Si se va, se va muerta" 

Y agregó: "Con esto no quiero decir que indefectiblemente va a terminar en un femicidio, no pero sí es un riesgo y hay que tomarlo con seriedad porque a veces la mujer aún separada permanece en su casa por distintos factores como el económico, por miedo, por mantener unida a la familia en caso de que haya hijos o por creer que nunca pasará a mayores o que hay que aguantar y tolerar todo cuando esto no es así".

La funcionaria sumó que no siempre existe violencia física previa a un femicidio, a veces, está presente la psicológica, económica, sexual o temor; factores por los que muchas mujeres no consiguen terminar de desvincularse de quien las agrede. 

"Los celos son un alerta de extremo riesgo si construyen la autonomía de otra persona. A veces, pensamos que el factor de riesgo es la violencia física, pero los celos constituyen un tipo de violencia psicológica por lo que también son indicadores. Lo recomendable es que cuando alguna persona esté atravesando una situación así, pida asesoramiento, y saber que no necesariamente termina en denuncia, podemos ayudar a identificar los niveles de riesgo haciendo simples preguntas, en áreas de mujeres municipales o al mismo 144", concluyó Anfuso.

Te Puede Interesar