Todo comenzó en noviembre del 2018 cuando el gobernador Alfredo Cornejo promulgó la enmienda al artículo 198 de la Constitución de Mendoza que limita las reelecciones de los intendentes. Al respecto, el mandatario provincial calificó el hecho como "un salto institucional importante". Ahora bien, desde ese momento, se desató una serie de sucesos que incluyó cautelares, pedidos de inconstitucionalidad, recusaciones y pocos adelantos sobre lo que finalmente sucederá.
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Reelección de intendentes: Garay recusado por "ser amigo del Gobernador"
La sala II- compuesta por Mario Adaro, Omar Palermo y José Valerio- se convirtió en la protagonista de lo que ya se perfilaba como la novela política del verano. Es que, en este recinto descansan el pedido de inconstitucionalidad presentado por cuatro intendentes opositores y luego la cautelar ante la Suprema Corte de Justicia de la provincia para que suspenda la aplicación de la medida que restringe las reelecciones mientras discute el tema de fondo.
Poco después, la sala II dio la nota de nuevo: se recusó al ministro Mario Adaro, por el asesor de Gobierno, Ricardo Canet. A partir de ese momento, quedó en manos de Palermo y Valerio decidir si aceptaban o no esa recusación. Por la otra vereda, pero en la misma Sala II, el pedido de inconstitucionalidad elevado por Emir Félix (San Rafael), Roberto Righi (Lavalle), Martín Aveiro (Tunuyán) y Jorge Omar Giménez (San Martín) quienes adelantaron sus comicios y aguardan un guiño de la Corte.
Justamente, fueron estos cuatro intendentes los que recusaron al supremo Dalmiro Garay. El objetivo es simple: quitar de la escena al ex ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia de Cornejo para que, en el hipotético caso de que el pleito sea resuelto en un plenario de la Corte, es decir, por los siete magistrados, no pueda estar presente.
El fundamento indica, según Garay, una "amistad manifiesta" entre él y Cornejo, algo que el ministro negó rotundamente. "Hoy (por este miércoles) me han dado vista de la recusación, así que vamos a contestarla. En principio, entiendo que no están dadas las causales que se alegan para poder excluirme del proceso pero lo voy a contestar por escrito y después la sala deberá resolver si acepta o no la recusación", comenzó a explicar el supremo.
Y agregó: "El argumento es una amistad manifiesta con el gobernador Cornejo, la cual niego porque, de hecho, yo no lo conocía antes de que asumiera como ministro. Además, hay unas declaraciones públicas vinculadas a que eventualmente se estaba estudiando el pedido de los intendentes donde no hay comentarios míos respecto a ese tema, es decir, no hay pre opinión".
"Lo partidario no tiene que ver porque, precisamente, eso no genera ningún tipo de incidencia en la decisión que yo pueda tomar como juez porque ese es otro tema: hoy no estoy integrando la sala, por lo tanto la recusación a mi persona es prematura porque no tengo vinculación con la sala que va a resolver la causa", expresó Garay.
En cuanto a la posibilidad de un plenario, el ministro indicó que es una opción pero que aún no está decidido teniendo en cuenta que lo que se discute es la interpretación que hizo la Corte por medio de una de sus alas "y que hace 30 años que se viene rediscutiendo, lo que implica que es bueno que la Corte se expida en su conjunto pero eso no ha sido decidido ni ha sido peticionado tampoco. La discusión que se está dando ahora no es nueva, no es una discusión que se haya dado en el momento en que yo fui ministro sino que se ha reeditado en los últimos cuatro mandatos de los últimos 4 gobernadores. Es decir, no tiene mucho que ver con lo partidario, tiene mucho que ver con la estructura de provincia de Constitución que nosotros queremos y eso es lo que se discute en el fondo", concluyó.