Vive en la ciudad de la furia hace varios años, pero el número de teléfono para contactarse con él sigue teniendo la característica de Mendoza. Ese lugar al que define como un refugio al que recurrir cuando el estrés de la velocidad lo atrapa. "Recordás y te hacés como más fuerte", dice.
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Mariano Di Césare sobre El Príncipe Idiota: "Es un juego que me lo tomo muy seriamente"
Mariano Di Césare es ese que emigró a Buenos Aires para estudiar cine, y el músico y compositor que un día le dio forma a una banda a la que el indie rock nacional referencia cuando habla del género: Mi Amigo Invencible. También es el que en el 2014, un poco por juego, y otro poco por necesidad de expresión pura, hizo surgir a su alter ego El Príncipe Idiota para transitar en paralelo un proyecto solista que define desde su fanpage como "simples canciones, grandes reverberencias".
"Todo empezó como algo más lúdico o de expresión pura y de repente se transformó en algo un poco más serio y que de repente me está dando de comer. Entonces ahora se toma con ciertas responsabilidades y con ciertas reglas para que todo siga funcionando más o menos bien. Entonces es un juego que me lo tomo muy seriamente y trato de divertirme en el medio", cuenta.
Dentro de esta senda personalísima pero que se retroalimenta con MAI, sacó varios materiales que se enlistan en el primer EP "Doméstico", el lado B de este primer trabajo "Diccionario básico ilustrado", otro EP "Novedades" y en el 2017 "Amazonas", un simple con dos canciones. Sin embargo el recorrido no termina allí porque este año se adentró a grabar lo que será su próximo material y que verá la luz en el 2019. Entremedio hay un single "Delirio New Age", una especie de relectura de una época zen actual que deja entrever los hilos de su bonanza, y una gira que realizó a principios de este año por España y de la que se trajo un equipaje cargado de experiencias y reflexiones. Entremedio también están las fechas con la banda. Y así. La vida de quien se hace cargo de hacer lo que le gusta.
Este sábado Mariano Di Césare viene con El Príncipe Idiota -y la formación que lo acompaña como solista- a territorio conocido para ser el anfitrión de la sexta edición del ciclo INDIFUERTES local que auspicia el famoso espacio de Buenos Aires Niceto en conjunto con el Teatro Selectro. La noche también trae el espíritu de enlazar mundos sonoros, porque además contará con la banda mexicana de rock alternativo Odisseo, que llega al país para abrirse camino por estas latitudes del sur del mundo. La apertura del recital estará a cargo de la formación Brigada Barceló. Digamos la verdad: más no se puede pedir.
-¿Se puede hacer ya a esta altura hacer un balance del año?
-Sí la verdad que sí.
-Un año de toques, grabación de disco, gira por España.
-En realidad me estás ayudando a hacerlo porque mi cabeza funciona tan a mil que... Me puse a pensar qué hice y me dijiste lo de España y dije, ah cierto lo de España. Me constaría armar, tendría que sentarme a ver qué he hecho. Es como siempre. A full, siempre haciendo mil cosas y por ahí en esta profesión, o en este rol, es muy difícil diferencias noche, día, año, entonces es como todo lo mismo, ¿viste? Siempre avanzando. Con años mejores, con años peores.
Foto: Facebook El Príncipe Idiota.
-Siempre estarás buscando qué es lo próximo que viene, porque lo tuyo no es un trabajo estable donde uno va cumple un horario y se va a su casa.
No, no, al contrario, en realidad es una de las cualidades que hay que saber manejar y más complicadas, porque estás justamente pensando mucho en el futuro y viste que pensar mucho en el futuro, en adelante, no hace bien. Pero bueno, en estas cosas que son proyectuales todo el tiempo estamos apuntando a hacer.
-Hablemos de este nuevo disco y de esta fecha de Indifuertes Mendoza donde venís a presentar el single que nos adelanta el disco que has grabado este año.
-Sí, lo estoy grabando aún y va a salir el año que viene.
-¿Cuál ha sido la búsqueda en este nuevo trabajo de tu proyecto solista?
En realidad la búsqueda siempre se da en base a la experimentación de discos anteriores, con cosas que funcionaro y cosas que no funcionaron en los trabajos que vamos haciendo, y es lo que te decía recién, es la proyección de los discos anteriores. Quizás todo lo aprendido con los discos anteriores se vuelca en esto de una manera un poquito más cuidada, se nota bastante sonoramente en relación al resto de los discos. Es a donde desembocan los discos anteriores, esa es la búsqueda. No hay nada fijo, no hay una idea concreta en este momento de hacia dónde voy porque estoy atravesado siempre por cosas nuevas. Es la experiencia de los discos anteriores, la paternidad y todo lo que va surgiendo en esta carrera.
-¿Por qué Delirio New Age?
-Sí, en realidad yo trato que las canciones o los discos se entiendan por sí solos. Trato de soltarlos y que cada uno interprete lo que quiera, pero quizás te puedo comentar un poquito por qué lo puse. Bueno, la verdad es que me gusta jugar, desprejuiciar y quitarle cierto sentido a las palabras porque en el lenguaje encuentro el último eslabón de la ruptura, ¿no cierto?, de lo que yo puedo destruir o cambiar o modificar lo encuentro en el lenguaje. Y Delirio New Age es un juego un poquito conmigo mismo porque la última parte de la canción habla sobre aceptar lo que sos y por ahí eso yo lo veía como una especie de redención, que en realidad es falsa, no existe. Uno puede decir muchas, pero me cago en no poder aceptarlo, por eso es como una especie de delirio. New age es lo que yo veo como esta cuestión social de lo blanco relacionado con lo bueno, no sé si se entiende. Esa cuestión de una especie de falsa meditación. Yo hago yoga también, pero...
-Las cargas que se le depositan a lo blanco, a lo negro, a lo feliz, a lo infeliz ¿Va por ahí?
-Sí. A veces lo veo como un poquito falso a eso.
-De hecho la canción dice "no es una mentira ser feliz, lo único que quiero es un silllón y dormir". Y hay como una contraposición porque uno piensa en el concepto de felicidad y no me lleva a un sillón y a dormir. Pero al mismo tiempo, ¿por qué no?
-Por eso. Esto de alcanzar la plenitud y la felicidad me parece que son como conceptos absolutos. Esto es lo que yo veo que está en la generación new age y sus slogans. Nunca se como explicarlo. Porque para mí el new age es más o menos eso, esa especie de falsa felicidad.
-¿Qué más me podés adelantar de este trabajo?
-Este año habremos llegado a registrar alrededor de 7 canciones, de las cuales van a completar un disco. Pero en este momento lo que pude alcanzar a grabar es esto porque estoy más ocupado con Mi Amigo Invencible, pero bueno, si puedo llegar a un disco de 10 canciones sería ideal. La idea es que pase.
-¿Cómo convive este proyecto solista con el de la banda? ¿Por qué camino va cada uno?, ¿qué depositás en cada uno?
-Es una especie de retroalimentación porque siempre como que el faltante de uno está en el otro. Se complementan muy bien en ese sentido. Y también es una especie de juego del cual me tengo que hacer cargo, porque todo empezó como algo más lúdico o de expresión pura y de repente se transformó al algo un poco más serio y que de repente me está dando de comer. Entonces ahora se toma con ciertas responsabilidades y con "ciertas reglas" para que todo siga funcionando más o menos bien. Entonces es un juego que me lo tomo muy seriamente y trato de divertirme en el medio.
-¿Tiene que ver con que algo es más colectivo y lo otro más íntimo?
-En cierto sentido no porque con Mi Amigo Invencible también trato de dirigir el concepto de las cosas porque las canciones las escribo yo, a excepción de las canciones que hace Nicolás, pero la mayoría de las cosas tienen un control. Un control no, sino que el volante del colectivo lo trato de manejar yo. La diferencia es que en El Principe Idiota está todo un poco más controlado de mi parte y en Mi Amigo Invencible es más abierta la dinámica que se da.
-¿Qué te dejó como experiencia la gira por España?, ¿qué te trajiste de vuelta de equipaje?
De equipaje me traje mucho por hacer. Lo que más me quedó es darme cuenta de lo que tenemos acá en la Argentina. Me traje una nueva valoración. Haber tomado distancia con Argentina y encontrar un lugar que no me daba una idea de cómo era, porque estando allá es totalmente distinto a lo que te cuentan tus amigos, allá es otra cosa. Sobre todo porque la gente de allá, que es gente del palo con la que estuve, estuve todo el tiempo en recitales y cosas por el estilo, en el palo del indie rock, no conocen nada de Argentina. Eso es fuerte. Como nosotros tampoco conocemos mucho de España. Eso me di cuenta, que no somos el centro de atención. Eso fue hermoso, muy bueno y aliviador. En ese sentido te da un cierto alivio porque es un territorio virgen para explorar. Eso fue bueno.
Y lo otro fue, bueno, valorar lo que tenemos acá porque las condiciones con las que se manejan allá dentro de lo que es el indie rock, no tiene nada que envidiarle a las condiciones con las que nos manejamos acá. Desde muchas aristas: desde la forma de trabajar en la producción de un recital hasta lo que se cobra por show. Acá se cobra mejor que allá. Allá tenés que romperla para que te vaya bien económicamente.
-¿Acá podes tocar y hacer tu circuito?
-Precisamente, acá hay lugares donde vos no tenés que pagar. Allá tenés que pagar, directamente.
-¿El artista tiene que pagar para tocar?
-Sí. Todavía sí. Por lo menos en muchos de los lugares por donde estuve yo y por las cosas que me contaban.
-¿Y con qué expectativas fuiste?
-Lamentablemente, o no sé, soy una persona de muy pocas expectativas porque siempre trato de lanzarme a lo que venga. Sé que con las herramientas que cuento me voy a poder defender. Esa sería como la premisa, pero de expectativas me volví con las que ya tenía que era ir a conocer y tantear el territorio para después volver con el grupo. Más o menos eso fue lo que se trabajó y si sale todo bien en el 2019 volvemos con Mi Amigo Invencible.
-¿Volvés pero con MAI?
-Sí, sí, fuimos con El Príncipe Idiota pero la gente me hablaba de Mi Amigo Invencible.
-Con Mi Amigo Invencible tocaron en el último festejo de la primavera en el Le Parc y en esa fecha sucedió algo que viene sucediendo, que es que las bandas mendocinas fueron las bandas convocantes. La figura que venía de afuera fue sólo un invitado. ¿Cómo siguen percibiendo ustedes esto que está pasando en la escena?
-Bueno, creo que ya todos hemos notado un crecimiento hermoso en ese sentido. Y una independencia bastante grosa por parte de las bandas. Esa decisión bastante anticuada de crear un cartel con la persona que -sea quien sea- que viene de afuera con el cartel gigante y todas las demás bandas por detrás o más chiquititas, eso es una idea muy anticuada que las bandas nuevas ya no tienen por qué enfrentarse a esa situación, ¿me entendés? Eso nosotros lo curtimos mucho en los 90, 2000, eso que siempre mirábamos hacia afuera. Y esto como lo que pasó en el Le Parc, que bueno que te diste cuenta, las bandas nuevas se están manejando de otra manera.
-Lo interesante de lo que está pasando es que es de abajo hacia arriba, que no es una validación que viene desde la organización del los festivales, sino que surge por el público y ustedes, por el trabajo de conexión que han hecho. Hay una conquista ahí. Esa sensación tengo.
-Sí claro, eso es lo que te estaba diciendo, ya se borró ese límite o esa línea que separa a los artistas profesionales o los artistas más convocantes, de renombre, de las bandas de ahora. Ese fue un trabajo de nosotros y de muchas bandas más, de construir nuestro propio espacio. Es un terreno ganado ya para nosotros, y que logremos justamente que se sumen las nuevas bandas. Pero el terreno ya es nuestro, es de las bandas nuevas. Igual queda mucho por hacer, siempre es así.
-Quería preguntarte por algo que también está sucediendo, no sólo local, sino a nivel nacional, que tiene que ver con la demanda del cupo de músicas mujeres en los festivales. Ustedes que son parte de la escena, ¿cómo perciben este clima de época?
-Para nosotros es como lo mejor que nos podía pasar porque te baja de un lugar que no tenía por qué existir, porque es un lugar bastante incómodo. Nosotros desde siempre tocamos con bandas con chicas, tenemos bandas de amigas con las cuales hemos compartido escenario desde siempre. En Mendoza muchas veces pasó, con Mariana Päraway, con Agustina Bécares. Para nosotros como que no existió nunca esa división y ahora para nosotros es un lugar como mucho más fresco. Nosotros siempre necesitamos el espíritu femenino para poder subsistir. Dentro de nuestra sensibilidad como banda la necesitamos, ¿entendés? Y si seguía todo así, se iba a poner como todo muy aburrido. En realidad ahora se están dando cuenta que cuando hay un festival en el que son todos hombres, para mí se vuelve aburrido. Me agota. Entonces la verdad agradecemos un montón este cambio. Es lo que tiene que suceder, es lo que tiene que pasar.
Y más allá de eso que te dije del aburrimiento por la falta de presencia y sensibilidad femenina en los escenarios, celebro la llegada de este momento de lucha, que vino a llenar el vacío de la desigualdad, a abrir cabezas y a terminar con la figura mediocre del macho en el rock, o en el arte en general. Falta un montón para que ese terreno se equilibre desde ambos lados, van a seguir pasando cosas muy buenas y muy malas, porque todo cambio arrastra todo. Por nuestra parte seguiremos apoyando desde donde lo hemos hecho, compartiendo nuestra música, solo que ahora en un modo mucho más activo.
-¿En qué lugar va quedando Mendoza cuando la música te lleva hacia otros lados, cuando los horizontes se abren?
-Y es un refugio, siempre termina siendo el refugio. Frente a la duda recurro a lo primitivo, a lo que traigo de Mendoza. Es como una especie de refugio maternal. No sé, cuando te das cuenta que estás en un lugar que no es tuyo, que estás incómodo, justamente acá en Buenos Aires a veces cuando te atrapa el estrés de la velocidad y todo, como que recordás y te hacés más fuerte. Sabés que vos contás con las herramientas que traés de Mendoza. Siempre es así. Y la hora de crear también, a la hora de componer también, tratamos de que recurrir a esas emociones.
-¿Cómo es la sinergia con la banda que acompaña a El Príncipe Idiota?
-Está buenísima porque también me doy la oportunidad de tocar con mi hermano (Juampi di Césare) que para mí es uno de los músicos que más me influencia. Y que a la gente de Mendoza le gusta bastante. Y con otro de los chicos de Los Invencibles (Leo Gudiño) y dos amigos que pude elegir para que toquen conmigo (Diego Martínez y Fradi) y la verdad que tenemos una sinergia entre nosotros, una química que la gente lo ve. Tocamos y está buenísimo.
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INDIFUERTES MENDOZA - SEXTA FECHA
Grilla: El Príncipe Idiota - Odisseo (México). Abre: Brigada Barceló. Día: sábado 17 de noviembre. Hora: 22. Lugar. Teatro Selectro. Cap. Fragata Moyano 102, Ciudad. Entradas en eventbrite o en boletería de la sala.