Frente a la costa sureste del continente africano, se alza una de las islas más bellas y ricas en especies endémicas del planeta: Madagascar. Este país insular, situado a 1.200 kilómetros de Mozambique, que carga el lastre de un pasado marcado por el comercio de esclavos, está en el punto de mira internacional por las malas condiciones de su sistema carcelario.






