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Tribunales

Imputaron a la monja como partícipe necesaria en los abusos del Próvolo

La religiosa fue acusada por tres hechos: filmar a menores mientras se bañaban, entregar a una menor y encubrir otro abuso.
Por Hernán Adrover

 La monja japonesa Kosaka Kumiko que quedó detenida este martes en Buenos Aires y que llegó a Mendoza este jueves por la madrugada, fue imputada formalmente por "partícipe necesaria" en los delitos de "abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores" por tres hechos en la que se la involucran directamente por testimonios de al menos dos menores del instituto Antonio Próvolo de Luján. Tras formalizar la acusación, la "hermana" decidió hablar y continúa con su declaración indagatoria.

La "hermana" Kumiko cuando ingresaba a Tribunales para declarar ante el fiscal, en la causa por abusos en el Instituto Próvolo. Foto: Yemel Fil.

"La monja mala", así la describían a  Kumiko a  través del lenguaje de señas, los niños y niñas que fueron víctimas de los diferentes maltratos y abusos sexuales que se conocieron el año pasado y que tuvo al Instituto Antonio Próvolo de calle Boedo de Carrodilla como principal escenario. 

La mujer compareció ante el fiscal de Maipú-Luján Flavio Damore, quien subrogó a su par Gustavo Stroppiana porque se encuentra de licencia. En primera instancia, el letrado la notificó formalmente por el delito que se le atribuye y dio lectura a las pruebas que tiene en su contra. 

Respecto a los hechos que le endilgan, explicaron que son tres hechos los que se le atribuyen: uno de los hechos tuvo como víctima a una menor de 6 años -ahora es mayor- que en su momento fue abusada sexualmente. Además de saber sobre este abuso, a la monja la acusan de encubrirlo porque fue ella misma quien le colocó los pañales y la curó para prevenir posibles hemorragias. 

El otro episodio donde también la marcaron por su participación directa, fue el de "entregadora". En este caso, las pruebas señalan que Kumiko fue quien accedió a llevar a una adolescente de 15 años hasta una habitación donde se encontraba el cura Horacio Corbacho. "Le decía que le llevara tortitas a Corbacho y allí la abusaron. Ella también habría tocado a la menor en sus partes íntimas", detallaron.

Por otro lado, también la ubicaron en más de una ocasión mientras filmaba con una cámara a las niñas del establecimiento educativo mientras se bañaban. La monja, que estuvo en el Próvolo desde el 2004 hasta el 2008, grababa a las menores e incluso, detallaron que también habría hecho iniciar sexualemente a niños con otras chicas. 

Luego de la imputación, Kumiko accedió a contestar pregunta de sus abogados pero no así de los representantes de las víctimas. Estiman que su testimonio se extenderá hasta varias horas de esta tarde. "Contó cuándo llegó a Argentina, los estudios que realizó y algunas de sus tareas que realizó en el próvolo como cuidar niños y pajaritos", detalló Sergio Salinas, abogado querellante. 

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