Fuerte preocupación había causado en el sur mendocino la supuesta participación de una adolescente en el juego de la Ballena Azul, pero los funcionarios que investigaron el caso ya lo descartaron de pleno.
Fuerte preocupación había causado en el sur mendocino la supuesta participación de una adolescente en el juego de la Ballena Azul, pero los funcionarios que investigaron el caso ya lo descartaron de pleno.
Tanto la fiscal Andrea De Rossi, como el Jefe de Investigaciones de la Distrital Sur, Comisario Jorge Herrera, coincidieron en señalar a SITIO ANDINO que "no estamos ante un caso de ese juego".
Si bien es cierto "hubo un llamado al 911 alertando que esa niña estaba en las últimas etapas de la Ballena Azul, con intenciones de suicidarse", las investigaciones lo descartaron de plano.
Todo empezó cuando ese llamado movilizó a personal de la Fiscalía de Menores y a la Jueza de Menores Lidia Cófano, al punto de que el sábado cerca de las 4 de la madrugada se presentaron al domicilio para allanar y pedir el celular de la adolescente.
Se le hizo saber a la madre de la menor que debía disponerse del aparato para verificar si corría riesgo la vida de la chica, "porque se juega a través WhatsApp" según explicó la fiscal.
Pero al abrirse la aplicación "pudimos confirmar que la menor no corría riesgo porque no había participado del juego", explicaron los funcionarios.
Además, señalaron que ella "no atentó contra su integridad física".
Sin embargo, el sábado a la mañana se le dio intervención a profesionales de la OAL, y ellos dispusieron que se realizara un tratamiento ambulatorio a la adolescente, quien inmediatamente fue reintegrada a su seno familiar.
Paralelamente, la Justicia ordenó una serie de testimoniales entre amigos y compañeros del colegio secundario al que asiste la menor. Al tiempo que se dispuso de una pericia sobre una computadora secuestrada en su domicilio.

