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FEMICIDIO EN LOS CORRALITOS

Las pruebas que complican al sospechoso de matar a su novia embarazada

Luis Alberto Araujo está aprehendido por la muerte de Marina Bedia (40). Dependiendo de algunas pericias, podría ser imputado en las próximas horas.
Por Pablo Segura

En la tarde del martes 11 de abril, Luis Alberto Araujo se presentó espontáneamente a declarar en una comisaría. El hombre, empleado de un lavadero de verduras, quería aportar datos sobre el paradero de una mujer a quien calificó como "una ex pareja que hacía mucho que no veía".

Esa mujer era Marina Bedia Durán, de 40 años, embarazada de 3 meses y desaparecida recientemente. La Justicia le tomó declaración al hombre, que en ese momento era un testigo más de la causa que hoy giró a un homicidio al encontrar el cuerpo de la mujer en un zanjón de Los Corralitos.

La pericia clave en la causa. Científica halló en el auto del sospechosos restos que podrían ser de un cadáver. 

Sin embargo, con el correr de los días, Araujo se transformó en sospechoso y este viernes, con el hallazgo del cuerpo sin vida de la víctima, quedó como principal acusado del crimen.

Es que los investigadores, con el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello a la cabeza, encontraron muchas contradicciones entre los dichos de Araujo en esa primera declaración y el resultado de las pericias realizadas durante estos 10 días en los que Bedia estuvo desaparecida.

Araujo dijo que "no veía hace mucho" a la mujer y que no tenía ninguna relación con ella. Sin embargo, los pesquisas detectaron en uno de los celulares de la fémina -tenía dos- que durante los días previos habían mantenido "muchas" conversaciones a través de Whatsapp.

Al mismo tiempo, allegados a la víctima indicaron que Araujo "no quería hacerse cargo del bebé" que esperaba Vedia y que el día que desapareció, la mujer "iba a juntarse con él".

Callejón Grosso y Starace, en Los Corralitos, donde hallaron los restos de la mujer. 

Con todo esto, los pesquisas confirmaron que Araujo había mentido en su primera declaración y que efectivamente mantenía una relación estable con la mujer, madre de 2 nenas menores de edad.

Esta información alarmó a los sabuesos, quienes empezaron a temer que Vedia haya sido atacada. En base a esto, este viernes allanaron la casa de Araujo, donde secuestraron celulares, chips telefónicos y otros objetos.

También peritaron su auto, un Fiat 128. En medio de la medida, un perro que busca cadáveres realizó una requisa en el coche y señaló directamente el baúl, donde hallaron restos que podrían ser de un cuerpo sin vida.

Marina Vedia, la víctima. Era madre de dos nenas menores.

Casi al mismo tiempo que esto ocurría, en el callejón Grosso y Starace de Los Corralitos, hallaron los restos de la mujer buscada. Y en ese sentido, los efectivos de Científica notaron a primera vista que el cuerpo había sido llevado hasta ese lugar, es decir, que la víctima no fue atacada allí.

Consultado sobre estos datos, el fiscal Pirrello aseguró que Araujo "es sospechoso" y que por eso está en calidad de "aprehendido". Por ley, el magistrado tiene 48 horas para definir si imputa o no al acusado.

Es por ello, que Pirrello esperará el resultado de las pericias que realizó Científica en el coche del sospechoso y en el lugar del hallazgo de los restos. Esto, sumado al informe de los análisis a los teléfonos secuestrados, definirá la situación procesal del sospechoso.

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