La memoria sabe atesorar aquellos acontecimientos que dejan una marca indeleble. En este caso el de una niña en estado de asombro y emoción, al escuchar por primera vez la voz de la "Negra" Sosa. El recuerdo para la cantante y compositora chilena, Magdalena Matthey, está tan vívido, que sus palabras saben colorear con realismo al momento exacto en el que ocurrió el encantamiento:
- Sitio Andino >
- Cultura >
Magdalena Matthey: "La música argentina llegó muy temprano a mis oídos"
Foto: página web de la artista.
"Cuando escuché por primera vez a Mercedes Sosa me estremeció por completo. Era una niña, no tenía la conciencia de lo que sentía. Pero si vuelvo a ese instante preciso a la casa sencilla de veraneo de infancia frente a la radio casete presionando 'play' me veo paralizada, con los ojos húmedos invadida de asombro y de cobijo. Oí su voz, y me sentí contenida, querida, respetada. Me despertó un espacio de confianza y de complicidad".
MAGDALENA MATTHEY EN MENDOZA
Día: viernes 7 de abril. Lugar: La Casa Violeta. Paraguay 1474, Godoy Cruz. Entrada general: $120. Capacidad limitada. Reserva: 2615511050 - 4280190.
Magdalena cultiva el noble oficio de cantora popular desde hace muchos años (se graduó en 1995), y fue la inmensa intérprete tucumana una de las musas que le inspiró el amor por las raíces y un compromiso profundo por comunicar a través de la canción. "Era una educadora. Por eso la considero una maestra", afirma. También sus coterráneos, Violeta Parra y Víctor Jara, le marcan el rumbo.
Parece inverosímil, pero con un equipaje repleto de talento, cinco álbumes de estudio y varios reconocimientos en los que se destacan las dos gaviotas de Plata en el género folclórico que le otorgó el festival de Viña del Mar, la artista nacida en Santiago de Chile llega por primera vez a la provincia. Se presenta junto al destacado guitarrista y compositor chileno, Simón Giménez, este viernes 7 de abril en la Casa Violeta.
La elección del espacio cultural anticipa el encuentro: será íntimo y con un repertorio abierto que recorrerá composiciones de todos sus discos. "Siempre he admirado el respeto que tienen ustedes hacia la música, por lo mismo me he permitido escoger un repertorio con gran libertad", cuenta.
Delinear el retrato de la trovadora chilena, nos lleva directo a su esencia. Una que se entrelaza con la herencia campesina de su madre y el pulso de la urbe. Esta fusión que se refleja en su música (crisol de estilos latinoamericanos), más un sentido humanista de la vida, es lo que le permite componer hablando de su tiempo y de su gente. Su última placa "Pide un deseo" (2015), además de transmitir creencias populares, es producto de la superación personal, tras atravesar un cáncer de mama.
¿Puede la canción abrazar, movilizar, dar cariño? Magdalena Matthey sabe que sí. Habla de "urgencias" para estremecer el corazón de las personas para lograr cambios profundos en la sociedad, y reflexiona sobre el poder de conmover.
Descubrirla en la entrevista que respondió a SITIO ANDINO, vía mail, permite reconocer un poco más su universo. Magdalena rompe la distancia geográfica y virtual y nos regala en sus respuestas toda la lucidez de una artista sensible:
Foto: página web de la artista.
-¿Cómo es tu relación artística con Argentina? Una de tus referentes es Mercedes Sosa. Ella fue una de las artistas que integró en Mendoza el Movimiento del Nuevo Cancionero ¿Qué te inspira de su carrera y del legado que dejó?
-La música argentina llegó muy temprano a mis oídos, por lo que mi relación con ella es cálida y cercana. Hay artistas que me transportan a la nostalgia de infancia y de brasero, mientras que las nuevas generaciones me sorprenden por sus propuestas audaces renovándose pero siempre dejando en claro el origen de la raíz y de su identidad.
Cuando escuché por primera vez a Mercedes Sosa me estremeció por completo. Era una niña, no tenía la conciencia de lo que sentía. Pero si vuelvo a ese instante preciso a la casa sencilla de veraneo de infancia frente a la radio casete presionando "play" me veo paralizada, con los ojos húmedos invadida de asombro y de cobijo. Oí su voz, y me sentí contenida, querida, respetada. Me despertó un espacio de confianza y de complicidad. Me inspiró y me inspira aún su fortaleza, su lucidez y convicción, su belleza, el amor por nuestras raíces, el sentido de respetarlas y darles continuidad, su capacidad de comunicar; Con tono severo cuando era necesario, pero con abrazo materno. Era una educadora. Por eso la considero una maestra.
-¿Cómo es que no se dio antes el hecho de venir a cantar a Mendoza?
-Debo confesar que me habría encantado que esta oportunidad se hubiera dado antes. Creo que la responsabilidad de este hecho tiene que ver primero con que no tengo un productor o un manager que me ayude en esta travesía de buscar espacios, segundo, rara vez mi personalidad adquiere modo "productor-contacto" y tercero y lo más importante, es que la tecnología resulta ser prácticamente "el" gran medio para darse a conocer y lo que nos permite "conectarnos". De repente me vi fuera del mundo, aislada y con casi nada de herramientas para enfrentar este cambio tan abrupto y radical. Me ha costado muchísimo seguir el ritmo en una especie de duelo y rebeldía, pero al mismo tiempo comprendo que es tiempo de aprender si quiero que más gente conozca mi trabajo.
Foto: página web de la artista.
-¿Qué selección de tu repertorio has elegido para este primer encuentro?
-Siempre he admirado el respeto que tienen ustedes hacia la música y por lo mismo me he permitido escoger un repertorio con gran libertad. He tomado canciones de todos los discos. Simón González, gran guitarrista y compositor chileno que ya los ha visitado, será quien me acompañe y es que hace ya varios años trabajamos juntos. Las versiones de las canciones han cambiado, pero su esencia sigue siendo la misma, También me tomaré la libertad de interpretar dos canciones de maestros que admiro: Violeta Parra y Víctor Jara.
-¿Qué tipo de sensibilidad se necesita para ser una cantante popular?
-Pienso que ayuda una sensibilidad empática que sintonice con las personas y su entorno. Una sensibilidad atenta a las necesidades propias para crecer y avanzar y de los otros para contener y abrazar desde la música.
-Escucharte es conmovedor ¿Cómo trabajás la composición y cuánta importancia le das a la interpretación?
-Es importante la humildad para entonces tener la capacidad de recibir. También una aguda capacidad de observación para tomar lectura, descifrar y luego "entrar" en su contenido. La belleza y lo nuevo está en el detalle. La experiencia de vida de uno mismo y de los otros como testimonio. La interpretación es una herramienta fundamental para lograr el objetivo que nos proponemos, en mi caso tocar la fibra, conmover, ¿para qué? Para generar movimiento interno, para invitar a pensar y a sentir, para dar cariño. Es el puente de conexión. Según cómo decimos, es cómo llega matices, dulzura, énfasis, nostalgia, vitalidad. Gran y bello desafío...
-Tus canciones ahondan sobre la condición humana y has declarado en varias oportunidades que resulta urgente estremecer el corazón de las personas para generar un cambio profundo ¿En qué momento creés que estamos como especie, cuando resurgen en el mundo consignas racistas y de individualismo extremo.
-Considero la ambición de poder nuestro peor enemigo. Una adicción que nos está invadiendo como epidemia. Estamos constantemente en desequilibrio intentado de algún modo equiparar la balanza, es parte de la raza humana, la ley de las fuerzas opuestas. Quienes están al poder y tienen este tipo de reacciones no actúan desde su humanidad claramente. En alguna parte de sus vidas perdieron el rumbo y el sentido mínimo de los derechos y la buena convivencia. Algo tan básico y mínimo. Aunque no lo justifico me atrevo a pensar que estas personas crecieron en ambientes áridos, abusivos, con una falta de amor abismante. Aunque no soy una gran lectora, Justo esta mañana me asomé a esta Cita de Einstein: "La humanidad sólo se puede salvar si se crea un sistema supranacional, basado en la ley, para eliminar los métodos de la fuerza bruta". Me deja pensando por cierto, pero también leo a la maravillosa poeta polaca WislawaSzymborska de su poema Posibilidades "...Prefiero que me guste la gente a amar a la humanidad..." Creo entonces que nosotros podemos hacer mucho para que esto cambie.
--------------------- "LA MÚSICA NOS ACOMPAÑA A LO LARGO DE NUESTRAS VIDAS Y NOS VA MARCANDO AUNQUE NO SEAMOS CONSCIENTES DE ELLO". --------
-¿Creés que podríamos vivir sin música? Tú, ¿podrías vivir sin música?
-Y si fuera posible te diría que no debería serlo. La música nos acompaña a lo largo de nuestras vidas y nos va marcando aunque no seamos conscientes de ello. A veces volvemos a oír una melodía y nos recuerda nuestra casa de infancia, el abrazo de nuestro padre o la máquina de coser andando. Llegamos a sentir la temperatura y capturar el perfume. Creo que la música es un lenguaje maravilloso para conectarnos, expresarnos y comunicarnos. Es parte de nuestra memoria y una fuente de acceso a nuestros sentimientos más profundos. Creo que con esto ya te respondí sí yo podría vivir sin música. Ja ja ja! Es mi gran guía de ruta.