El Departamento General de Irrigación es el último bastión que le queda al peronismo dentro del Gobierno provincial, ya que ese ente autárquico renueva a sus autoridades de forma distinta al resto del Ejecutivo y actualmente es manejado por José Luis Álvarez, quien asumió durante la gestión del ex gobernador Francisco Pérez y permanecerá allí hasta marzo del 2017. El radicalismo, con miras a la carrera por conducir el "gobierno del agua", pone en duda los pases a planta en el organismo.
Irrigación, el organismo que regula el manejo del agua en Mendoza, está bajo control justicialista y seguirá estándolo por los próximos 5 meses. Pero el 30 de marzo Álvarez deberá dejar su cargo y el radicalismo, en voz del diputado Gustavo Villegas, teme que en la transición se pase a planta a muchos empleados contratados.
Villegas es diputado y quiere estar en Irrigación. Duda de los pases a planta en el organismo.
"Se estarían dando pases a planta de contratados", resaltó el legislador, quien presentó hoy un pedido de informe en la Cámara de Diputados. Villegas, junto con otros dirigentes radicales, suena fuerte y pica en punta para suceder a Álvarez en Irrigación y ocupar el cargo por los próximos 4 años, siempre que Cornejo lo elija y el Senado lo apruebe.
"Tenemos dudas sobre algunos pase a planta que estarían llevándose a cabo. Queremos saber si se realizaron los concursos correspondientes y si están dentro de la paritaria, por eso le pedimos al señor José Luis Álvarez que explique la situación", sostuvo Villegas, quien hoy acompañó al gobernador Alfredo Cornejo a su reunión en el Coirco por la represa Portezuelo del Viento.
Según supo Sitio Andino, actualmente Irrigación tiene unos 650 trabajadores y la planta no ha crecido en lo que va del año. En tanto desde el organismo prefirieron llamarse a silencio y aseguraron que cuando reciban el pedido de informe van a responderlo a la Legislatura con toda la información y las pruebas que se pidan.
"De ninguna manera dudamos de que en Irrigación hay personal idóneo y sumamente capacitado, pero genera algunas dudas que a cinco meses de retirarse, el superintendente realice estos pases. No vemos prudente condicionar a quien vaya a asumir cuando termine su período", explicó el diputado.