ver más
°
Entrevistas

Lucio Mantel: "Me siento muy lejos de ser un trovador"

El músico compartirá escenario este domingo junto al colombiano Alejo García y el cantautor local, Fede Jaramillo.
Por Eugenia Cano

Un hacedor de canciones, músico antes que todo. El hombre artífice de los discos "Confín", "Miniatura", "Unas horas" y "Nictógrafo",  toca en Mendoza este domingo en el ciclo LatinoAmérica Soy, donde compartirá escenario con el colombiano Alejo García, y el anfitrión del encuentro, el mendocino Fede Jaramillo.

"Son 3 conciertos distintos, en algún momento intentaremos prepara algo para hacer juntos, veremos si encontramos un momento para prepararnos. Estoy muy contento de estar acá en Mendoza de vuelta", cuenta Lucio Mantel un día antes del concierto. 

CICLO LATINOAMÉRICA SOY

El proyecto que surgió con la idea de generar conexiones y puentes sonoros con diversos referentes de la región, cumplirá una fecha que se anticipa de lujo, con Fede Jaramillo, Alejo García y Lucio Mantel. Día: domingo 9 de octubre. Hora: 21. Lugar: espacio cultural Julio Le Parc. Entrada: $150.

El artista bonaerense, uno de los más profundos, complejos y sensibles de la escena de la música actual, adelanta en esta charla el repertorio que ha preparado para la ocasión. Además habla de su cuarto y último material de estudio al que se refiere como "el que más logrado siento"; cuenta sobre sus largos procesos creativos, y la experiencia de homenajear el próximo 14 de octubre en el CCK a Charly García (ciclo Octubre García), donde versionará el lado A del álbum "Piano Bar".

-¿Cómo has pensado el repertorio del domingo?

-Bueno, yo estoy tocando ahora las canciones de "Confín" que es mi último disco y también estoy repasando todas las canciones de todos los discos, pero especialmente enfocado en lo nuevo que es creo que de los cuatro discos es el que más me atrapa a mí, el que más logrado siento.

FOTO: Facebook del artista. 

-Ha sido un disco muy bien recibido, ¿qué viene a representar en tu carrera?

-No me gusta lo de carrera o es una palabra que no pienso mucho porque no me gusta, porque es como si estuviera corriendo contra alguien, ¿no? En todo caso es una carrera contra mí. Pero en lo que representa el disco, sí, fue un disco que me trajo muchas alegrías. En general todos los comentarios que recibí son, de parte de la gente que lo escuchó con atención.... Yo siento que la gente lo escucha y encuentra algo nuevo, entrelazado a lo que había antes, a lo que yo mostraba en los discos anteriores y algo nuevo que a su vez es un desarrollo de todo lo que propuse antes en los discos. Es un disco también que, para mí, es una construcción muy pausada. Perdón, no pausada, pero muy de a poco. Una construcción que hice de apoco, en verdad estuve mucho tiempo dedicándome a eso y paso a paso y trabajándolo muchísimo, probando cosas y fallando hasta que en un momento encontré algo. Siento que cuando el disco estuvo terminado apareció algo que me sorprendió mucho a mí también. Uno cuando hace un disco sabe para qué lado ir, pero no sabe a dónde va a llegar, ¿no? Siempre pienso eso. Si las cosas salen bien siempre es muy sorpresivo, para mí con este disco pasa eso.

-No te gustan las etiquetas y siempre hablás sobre la canción. Me gustaría que me cuentes cómo trabajás ese proceso, cómo es el trabajo con las canciones, cuánto duran en vos, cuánto las procesás...

-Bueno yo tengo procesos larguísimos, hay canciones que desde que aparece la primera idea hasta que la termino pasan varios años muchas veces, la mayoría de las veces, la verdad. Lo normal es que desde que aparece una melodía o una idea armónica, hasta que esté la canción terminada, suelen pasar tres años, una cosa así y es porque no encuentro fácilmente otras ideas que acompañen a esa. Voy descartando un montón de cosas y esa es mi forma de trabajar.

Y con respecto a las etiquetas la verdad lo que pasa es que..., yo siempre digo que lo que hago es canción porque no quiero ponerle un nombre y la canción es una cosa que es muy amplia. Lo que veo también es que la gente, especialmente los medios especializados, cuando hablan de la canción, lo relacionan con la trova y yo me siento muy lejos de ser un trovador. A mí me gusta la trova, pero siempre veo a la trova como algo que está más cercano a la poética, a la letra. Veo a la trova como si fueran versos, palabras acompañadas por una música, como un estilo en el que la música ocupa un espacio menor, y por eso me hace mucho ruido eso, porque yo soy antes que todo músico, compongo las canciones desde la música. Y la llamo canción porque simplemente está cantado, no por otra cosa, porque el foco está puesto siempre en la voz, pero no porque sea algo que responda a un género que ya es muy tradicional. Es decir, no tengo ninguna intención de respetar la tradición cuando hago música.

-Se viene un concierto importante en el CCK, ¿no?

-Es un concierto curioso, yo estoy trabajando mucho en eso hace tiempo. Yo tengo que versionar el lado A de Piano Bar y en un principio mi idea era escribir todo para cuerdas y salir a hacerlo como una versión de cámara, pero en el camino resultó que me surgió una gira muy larga por Puerto Rico y México y eso me quitó tiempo para prepararlo de esa manera, entonces decidimos un encare más de banda que es lo que estamos haciendo. Estamos preparando con una banda que no tiene teclados, lo cual es muy desafiante para hacer música de Charly García y que en su lugar tiene 3 guitarras eléctricas, de las cuales una la toco yo. Por primera vez voy a hacer un concierto íntegramente sin guitarra criolla.

-Es imposible no preguntarte sobre la influencia de Charly García en tu vida, en tu música...

Hace poco en una entrevista sobre este concierto también hablábamos de que la música de Charly es como un color primario, ¿no? Es una cosa que está ahí, que nos forma a los que somos de mi generación, nos formó como músicos y como oyentes desde muy chicos y es una cosa que está siempre ahí. Casi todos los discos de Charly de los 80 yo los escuchaba cuando salían, yo tenía 8 años, 7 años, pero tengo hermanos mayores, y cuando salían esos discos los escuchaba, entonces también soy de alguna manera contemporáneo a esos discos y me ensañaron a escuchar rock. El primer acercamiento que tuve al rock fue ese, entonces para mí es como lo que te enseñan en la escuela que no se te olvida más. Bueno, para mí, Charly es esa escuela.

Encuentro de cancionistas: Lucio Mantel y Mariana Päraway. Foto: Facebook Lucio Mantel. 

-¿Cómo fue la experiencia de grabar para el nuevo disco de Mariana Päraway en México?

-Ahh muy lindo. Yo estaba en México de gira, de esto hace menos de un mes. En realidad ese día había llegado de Puerto Rico y me habían invitado de la Embajada de Argentina, en México, a tocar ahí y otra de las invitadas era Mariana. Ella estaba ahí grabando el disco con Neto que es un productor increíble de allá y me invitó a participar del disco y para mí fue maravilloso. Aparte de las canciones tremendas de Mariana, me encantó trabajar con Neto porque me pareció que tiene un talento tremendo para producir y bueno nada, fue muy loco, fue una cosa muy caótica y a la vez muy linda. Como que es gente que sabe domesticar el caos, ¿no? El equipo de trabajo de Mariana, era una situación totalmente aleatoria, pero con una confianza de que lo que nos íbamos a encontrar iba a estar buenísimo y así fue. La verdad es que es un disco que tengo ganas de que esté terminado para poder escucharlo.

-En este viaje a México y Puerto Rico, ¿qué pensás que le pasa al público de allá con tus canciones?

-Bueno, es sorprendente porque definitivamente lo que significan esas canciones en ese contexto es otra cosa muy distinta a lo que puede pasar cuando las escucha un argentino, pero así y todo es muy lindo saber que tienen algo para decir igual y lo que pasa con el recibimiento de la gente es genial. Yo sentí algo muy hermoso estando de gira por ahí. También de alguna manera pasa cuando recorro las provincias, cuando toco en Mendoza mis canciones es muy diferente a lo que pasa en Buenos Aires o en La Plata o en Córdoba. Como que ahí también se ven las variedades de idiosincrasia que tiene este país.

-Es como poner a prueba las canciones, pero al final darse cuenta de que la música es el puente, ¿o no?

-Sí, digamos que la música tiene, como buen lenguaje universal, trasciende un poco esa geografía, pero no la universalidad es relativa en cuento a que provoca algo interesante, pero no provoca exactamente lo mismo. No sé, tengo amigos que han tocado en Japón, por ejemplo, y cuentan que la gente no aplaude hasta el final del show y tocar en ese contexto es una cosa que es una experiencia muy fuerte, ¿no? Quiero decir, los públicos son todos distintos. 


Te Puede Interesar