El viernes 24 de junio y luego, el 1 de julio, se podrá volver a disfrutar de la obra "Tiempo sin tiempo", en el Teatro Las Sillas.
El viernes 24 de junio y luego, el 1 de julio, se podrá volver a disfrutar de la obra "Tiempo sin tiempo", en el Teatro Las Sillas.
La pieza es una creación del elenco de "Los Amigos de Grotovwsky" y plantea lo siguiente: "¿Qué ocurre cuando te das cuenta de que ya no te queda más tiempo? Poncio y Teovaldo son amigos de toda la vida y se necesitan el uno al otro, para poder vivir lo poco de vida que les queda. Teniendo la loca idea de volver el tiempo atrás buscan la manera de retrocederlo a como dé lugar".

La primera función será este viernes en el Teatro Las Sillas. Foto: Axel Lloret / Sitio Andino.
La cita es a las 21.30hs. En Olegario V. Andrade - Círculo Médico - 510 de Ciudad.
Sitio Andino asistió al día del estreno y esto dijo de la puesta:
Leé la nota completa: Chapotear unas horas en la vida
El tiempo te da arrugas, pero el miedo arruga el alma. Siempre te decís a vos mismo, que te falta tiempo para lo que sea que quieras lograr, pero en realidad lo que no tenés es la predisposición para alcanzarlo.

Foto: archivo Sitio Andino.
¿Qué haríamos si el tiempo no tuviera tiempo? ¿Qué haríamos si fuésemos capaces de conjugar nuestra existencia como un verbo presente sin considerar el implacable tic tac del reloj? Necesito ese tiempo que otros dejan abandonado porque les sobra o ya no saben qué hacer con él, escribe el poeta Mario Benedetti y sus palabras cobran vida en la obra que el elenco Los Amigos de Grotovwsky puso en escena este viernes en el Teatro Las Sillas.
Gastón Rivera y Jeremías Gutiérrez son los responsables de interpretar y dirigir la puesta Tiempo sin tiempo, en la que dos amigos, Poncio y Teobaldo, se proponen hacerle un guiño al destino para aprovechar lo que les queda de vida llenando cada segundo compartido de imaginación y juegos.
Por la temática, se trata de una historia interesante para el espectador, pero mucho más atrapante resulta la forma en que está planteada. Por ejemplo, el espacio donde sucede la acción no tiene referencias espacio- temporales, como tampoco las tienen sus protagonistas que se presentan como dos hombres de aspecto repugnante y al mismo tiempo de actitud tierna y aniñada. Para lograr este propósito, en muchos momentos de la trama, los actores apelan a la pantomima y a técnicas como el clown, logrando un trabajo de gran ductilidad.
Los acompaña además una laboriosa escenografía acorde a este perfil vagabundo que portan los personajes. También el vestuario, el maquillaje de los rostros, la puesta de luces y la música seleccionada para ambientar los climas, confluyen de manera integral logrando que lo que sucede en el escenario mantenga un aura de misterio y superstición.
Esta criatura artística abordada desde la estética del grotesco llevó dos años de preparación independiente. Sobre las tablas el espectáculo da cuenta de esta dedicación y con toda la riqueza de la dramaturgia consigue una puesta mágica que revela la importancia de aprovechar algo tan valioso como es el uso que hacemos del tiempo.
Vale la pena ver la obra la próxima vez que se presente, así como repetir los aplausos para el elenco por el mérito alcanzado ya que ambos actores han realizado un impecable trabajo que merece formar parte del abanico de propuestas que ofrece el teatro local. En Mendoza hay mucho talento y no deja de sorprender. /Por Eugenia Cano.

video
video