14 de mayo de 2026
{}
Cuentos de otoño

"El inadaptado con manos de palo y corazón azul"

No insulta, no se violenta, no abandona. Grita, canta, salta y pide como pago absolutamente nada. La suerte no lo acompaña pero él, de resultados, entiende poco.

El inadaptado con manos de palo y corazón azul 

Por: Leandro Abraham


El fútbol argentino está conectado a un respirador artificial. Lo pincharon por todos lados, le pasaron la sangre por máquinas y le metieron infinidad de drogas, pero nada logró mejorarlo. Lo que debería ser pelota y abrazos se transformó en dinero y piedras a lo largo del tiempo. Sin embargo, existe alguien que no se adapta a las tristes reglas que rigen al negocio de la redonda. Tiene las manos de palo y el corazón azul.

Las normas de las tribunas de las violentas canchas del fútbol local dictan que sólo el que gana puede festejar. Aseguran que el perdedor debe enojarse, insultar al viento y hasta golpear a alguien que porte una camiseta distinta a la suya si eso está a su alcance. Los vencedores se multiplican y vuelven al estadio de a montones al partido siguiente, mientras que los vencidos, molestos con el equipo, abandonan a los jugadores hasta que la suerte cambie. Pero él, que de resultados entienden poco, es un inadaptado.

Es inadaptado porque sus manos de palo no siguen el ritmo del éxito. Él toca porque su corazón se lo manda, no para pedir más actitud a los jugadores ni para llevarse la mirada de propios y extraños. Es inadaptado porque salta cuando nadie lo hace y grita aunque la pelota no entre. No se adapta a la violencia: si grita es con el corazón y no con las manos.

Se llama Leo y es hincha de Independiente Rivadavia. Aunque podría tener la sangre de cualquier color le tocó teñida de azul, tal vez porque habita el barrio Parque Sur, ubicado a pocos metros del pulmón verde mendocino. Su alegría es ir a la cancha y su hobby tocar un viejo y gastado redoblante en la popular norte, que a estas alturas ya debería llevar su nombre. Recorre, cada 15 días y religiosamente, las 8 cuadras que lo separan de su locura para no adaptarse.

Durante años Leo y su padre, quien incondicionalmente lo acompaña para cuidar que su pasión no se cruce con los adaptados a la violencia reinante, llegaron al Bautista Gargantini sin hacerse notar y se fueron de la misma manera, siempre con una sonrisa de oreja a oreja por el momento vivido. Pero este fin de semana, para bien o para mal, algo cambió.

Leo, como siempre, golpeaba su redoblante con sus manos de madera al ritmo en que su corazón bombeaba sangre azul cuando las cámaras de televisión posaron su atención en él. Y claro que lo hicieron, no todos los días aparece un inadaptado. Los hinchas de fútbol, los de verdad, los pocos que quedan, le sacaron la camiseta y se sintieron identificados con aquel solitario fanático de la vida. No posó para las cámaras, fue él, sus palos, su redoblante, su tribuna, su Lepra y nadie más.

Durante la semana las redes sociales, donde los adaptados sobran y mandan, se rindieron a sus pies y compartieron hasta el hartazgo la foto de Leo derrochando pasión y ternura. Todos, sin excepción, llegaron a la conclusión de que la marginalidad debe invadir los estadios. Que los inadaptados lleguen de a miles, que el fútbol vuelva a ser una fiesta.

El próximo partido que el azul del parque se presente de local no será uno más para Leo ni para nadie. Él, como siempre, llegará sin hacerse notar con sus manos de palo y corazón azul. El resto de los hinchas, los adaptados, ya nunca volverán a mirarlo con los mismos ojos. Tal vez en la próxima foto Leo ya no esté sólo. 


Datos del autor:

Leandro Abraham es periodista. Forma parte de la redacción de Sitio Andino. Mendocino. Hincha de Independiente Rivadavia. Fanático. Un inadaptado más. 



Las Más Leídas

Daniel Garre, dueño de La yunta Mayorista. Foto: Mike Bartoluce video
Resultados del Quini 6 hoy miércoles 13 de mayo: números ganadores del sorteo 3373
Con una inversión cercana a los US$210 millones, El Quemado alcanzará una capacidad instalada total de 305 MW.
Dura condena tras un juicio civil por mala praxis contra el Hospital Perrupato de San Martín.
Influenza: Mendoza se posiciona entre las provincias con mayor circulación en el país.