En medio de una intensa gira de abril que la tiene visitando varias localidades de nuestro país, la psicóloga chilena, Pilar Sordo, arribó este jueves a nuestra provincia para brindar la charla El desafío de ser feliz, inspirada en su libro: Bienvenido dolor.
El evento organizado por el Grupo OSDE se llevó a cabo en el Salón Fader del Hotel Sheraton con una entrada solidaria a beneficio del Banco de Alimentos. Al igual que ocurre cada vez que visita Mendoza, la exitosa escritora y conferencista, se presentó ante una multitud de mujeres que colmó el recinto para escucharla disertar sobre el tema.
¿Por qué nos cuesta tanto la alegría? La llegada del dolor es inevitable, pero la elección del sufrimiento depende enteramente de nosotros, señala la descripción del libro en el que Pilar Sordo, a partir de una intensa investigación sobre la felicidad, aborda el tema del sufrimiento y la tendencia que tenemos a creer que lo bueno dura poco tiempo y que vivimos anticipando desgracias.
Con su estilo fresco, desestructurado y cargado de humor, la psicóloga autora también de Viva la diferencia, expuso los argumentos que nos llevan constantemente a comportarnos de un modo dramático y negativo, en el que la sonrisa y el ser noble, es algo que termina molestado y frustrando al resto. Datos aportados a partir de un estudio que comenzó en México y se puntualizó en las sociedades de América del Sur, incluyendo también dentro del campo de averiguación, a nuestra provincia.
La invitación de Pilar Sordo durante la charla fue la de mostrar situaciones y mecanismos que nos permitan reflexionar y tomar la decisión de afrontar la vida con mayor felicidad, tanto en la alegría como en la tristeza. Una decisión y una actitud que sólo depende de nosotros.
Cómo transitar sanamente momentos emocionalmente críticos como un duelo o la necesidad de educar a los hijos en la confianza y en el valor de ser buena gente, son algunos de los tópicos que se expusieron durante el encuentro para demostrar que las cosas se pueden encarar de modo diferente.
A continuación, algunas de las reflexiones que dejó Pilar Sordo durante su presentación:
Para nosotros todavía el tema de la felicidad suena como algo medio manoseado donde todo el mundo siente que puede hablar de eso, pero yo quería saber que le pasaba a la gente con respecto a esto. ( ) Arrancó esta investigación que terminó durando casi cuatro años, en edades entre los 5 y los 97 años, Mendoza participó en la investigación. Con todo tipo de diversidades y niveles socio-económicos distintos, nos dividimos en tres distintas áreas. Y lo primero que hice fue hacer la pregunta de mi abuela ¿Por qué no se nos nota? (la felicidad). Y ahí aparece algo que para mí fue sorpresivo, no porque no apareciera en los otros países, sino porque estaba agarrando una fuerza muy grande en nuestros países y claramente las cifras eran muy superiores a esta variable que se notaba en Centroamérica, que era empezar a darme cuenta que nosotros a lo largo del tiempo, y esto ha ido aumentando, le hemos ido dando un espacio social casi de reverencia a la gente de mal humor ( ) Extrañamente estas personas empezaron a ser vistas como inteligentes, maduras, creíbles, solidas, cultas, porque ese personaje que anda cagado de la risa pensando que todo está mejor, pensamos que ese personaje debería ir a terapia.
Las emociones: cómo afrontarlas. Seres movibles o seres rígidos. La pésima definición del concepto fortaleza.
¿Por qué debería pedir disculpa por emocionarme, por reírme fuerte o pedir disculpas por llorar? Esto tiene que ver con tener una pésima definición de fortaleza. Ser fuerte significa como ser invulnerable, impenetrable y eso a lo largo es mucho más patológico que cualquiera que otra cosa. Y les voy a hacer una analogía con las estructuras arquitectónicas para los terremotos: los edificios que no se caen para los terremotos son los asísmicos y son los que se mueven mucho ( ) Los Edificios que se caen son los que no se mueven, porque se rompen por dentro. Con las estructuras mentales pasa exactamente lo mismo. Las estructuras mentales que resisten todos los problemas que la vida pueda traer son las estructuras movibles, las que se ríen cuando hay que reír, las que lloran cuando hay que llorar, las que dicen que tienen miedo cuando tienen miedo, las que son capaces de enojarse, las que son capaces de expresar los sentimientos, las que son vulnerables, las que son capaces de pedir perdón cuando se equivocan. Esas estructuras nunca van a tener ningún tipo de alteración de la personalidad; jamás. Las estructuras mentales que cagan son las rígidas, esas invulnerables que todo el mundo reconoce como de una fortaleza increíble, pero que a la primera crisis se hacen mierda por dentro, porque no saben moverse en una situación que no pueden controlar.
Dos palabras para dejar de usar
En su investigación sobre la felicidad, Pilar Sordo también plantea dos frases que decimos a menudo. Ellas son: me encantaría y voy a tratar. La psicóloga chilena afirma que decirlas no nos ayudan a vivir mejor porque las cosas se hacen o no se hacen. Los deseos por sí solos, sin voluntad, para lo únicos que sirven es para frustrarnos.