Hasta el 31 de marzo los proveedores del Estado que tienen acreencias por más de $1 millón podrán solicitar formalmente su aceptación del bono por $1.000 millones que el Gobierno de Mendoza emitirá para saldar sus deudas.
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¿Sos proveedor del Estado? Claves del Bono que se viene
En total son unas 150 empresas que están en condiciones de solicitar este título que la gestión de Alfredo Cornejo emitirá a tres años de plazo y el principal incentivo es que pagará interés similar a un plazo fijo y no está claro cuál será el Plan B para las empresas que no quieran recibir un bono como pago de lo que le deben.
La única verdad es la realidad y en lo real la única opción de pago que tienen las empresas proveedoras del Estado hoy es aceptar este bono. Pero es cierto que aún hay muchas dudas y los plazos están corriendo.
Por eso desde Sitio Andino se salió a buscar respuestas y se entrevistó a Lisando Nieri, administrador de la Agencia de Financiamiento, organismo que depende de los ministerios de Hacienda, de Economía y Gobierno, y a Luis Abrego, secretario del directorio de la Bolsa de Comercio de Mendoza. Sobre lo que dijeron, estas son las principales claves del nuevo bono, lo que podrán hacer los titulares de estos títulos y lo que puede venir:
1-¿Cómo es el título y sus condiciones?
El decreto 127/16 le da forma a la emisión de un título por $1.000 millones destinado a cancelar deudas con proveedores del Estado con acreencias superiores al millón de pesos. Los acreedores podrán optar voluntariamente por estos bonos en pesos, que están exentos de impuestos provinciales, podrán ser negociados o usarse para pagar la totalidad de deudas impositivas vencidas al 31 de diciembre de 2014 o cancelar sólo hasta el 5% del total de deudas por impuestos generadas con posterioridad a esa fecha. Los bonos tienen un plazo de 30 meses para su cancelación total, amortizarán intereses cada seis meses y tendrán un año de gracia para que también empiecen a pagar capital. El atractivo para el que lo acepta es que el bono pagará una tasa de interés sobre el capital suscripto equivalente a la tasa Badlar, hoy en el 28,62% anual. Ver aquí.
El bono no va a existir materialmente. Es escritural, por lo que quienes lo suscriban no van a recibir un título o papel físico. No es un bono como los Petrom o los Lecop que en su momento circularon como cuasi monedas. Por esta razón, es que todas las empresas que voluntariamente manifiesten su intensión de recibirlos van a tener que informarlo a la Agencia de Financiamiento de Mendoza y de ahí ir a la Caja de Valores, un organismo nacional con sede en el subsuelo del edificio de la Bolsa de Comercio de Mendoza. Desde el Gobierno, una vez certificada la deuda, le enviarán una comunicación a la Caja de Valores informando el monto en títulos emitidos a nombre de cada proveedor. Con esta comunicación la Caja de Valores dará un certificado y con esto cada empresa deberá ir a un agente de bolsa y abrir una cuenta comitente.
Desde esa cuenta, cada empresa decidirá si lo quiere vender o usarlo para pagar impuestos o esperar su vencimiento para cobrar los intereses de la operación.
2-¿Hay costos a pagar por el empresario que reciba los bonos?
Si. Abrir una cuenta comitente tiene costos, aunque desde la Bolsa de Comercio informan que es mínimo. También tiene costo operar con un agente de bolsa. Y en cualquier operación de compra o venta que se haga hay comisiones, pero en este caso las pagan 50%/50% el comprador como el vendedor de los títulos. Hay costos indirectos, como son llevar adelante todos los trámites y presentación de papeles tanto en la Agencia de Financiamiento primero, para acreditar lo que la empresa acreedora reclama, como en la Caja de Valores para abrir una cuenta y empezar a operar como empresa en el mercado financiero.
3-¿Qué se puede hacer con estos títulos?
Las empresas que reciban estos títulos como forma de pago de sus acreencias tendrán distintas opciones. Hay tres: esperar tres años que venzan estos bonos y cobrar el interés sobre el capital que van a generar (Badlar), esto es una suerte de plazo fijo a tres años; se podrán usar para pagar impuestos provinciales (100% para deudas hasta 2014 y sólo 5% desde 2015 en adelante) o se podrán vender en el mercado para hacerse con dinero en efectivo. Cada una de estas opciones dependerá de la decisión de cada empresa.
Si se vende en el mercado en algún momento antes de su fecha de vencimiento, el tenedor debe saber que su cotización será bajo la par. Desde la Bolsa de Comercio de Mendoza estiman que de arranque su cotización oscilará entre el 80% al 90% de su valor nominal. Esto significa que si una empresa tiene bonos por $100, si los venden antes puede recibir cash entre $80 a $90. Venderlo o aguantarlo dependerá claramente de la situación de cada empresa, su espalda financiera (el costo del financiamiento supera ampliamente el 35% anual en pesos) y su nivel de endeudamiento.
Los bonos también tienen otros usos. Al ser un activo respaldado por el Estado de Mendoza, estos bonos podrán ser usados como garantías para obtener un crédito bancario o en algún otro organismo de financiamiento como el Fondo para la Transformación; para emitir y negociar cheques de pago diferido o bien usarlos, previa autorización, para una caución en la Bolsa a valor de mercado. La idea es que este activo líquido sirva como garantía al 100% de su valor nominal para obtener financiamiento.
También un empresario con distintas firmas a su nombre podrán recibir el bono por la empresa A y transferirlos contablemente a otra empresa B y que esta los use para pagar deudas por impuestos provinciales, por ejemplo. Y además, los bonos pueden presentarse como garantía para que la empresa tenedora se presente a distintas licitaciones con el Estado provincial u otro organismo público o privado nacional o internacional.
4-Plazos en marcha y procedimiento
El plazo de adhesión para obtener estos bonos vence el 31 de marzo. Hay en total unas 150 empresas de distintos rubros con deudas por más de $1 millón con el Estado en condiciones de hacerlo y no hay Plan B hasta ahora para todos aquellos acreedores que rechacen recibir el bono. Con los acreedores por menos de $1 millón desde el Gobierno se informó que ya se han venido arreglando distintas opciones de pago.
Para recibir el bono como forma de pago, las empresas interesadas deben presentarse ante la Agencia de Financiamiento con toda la documentación que certifique su acreencia. El Gobierno tomará cada carpeta y procederá a su revisión. Hasta ahora sólo una empresa completó el proceso de revisión de su deuda y está en condiciones de recibir el bono, todo el resto están en proceso y para ello no hay plazos. La fecha tope del 31 de marzo es sólo para que las empresas manifiesten formalmente su voluntad de recibir el bono.
Una vez certificada la deuda, cada empresa deberá luego abrir una cuenta comitente en la Caja de Valores para hacerse con el título y operar o no en el mercado.
5-Expectativas
Hay expectativas favorables en torno a la emisión del bono. Hay interés en suscribir los bonos y somos optimistas en torno al valor que tendrá, afirma Lisandro Nieri, para quien el bono es una buena inversión.
Yo creo que es una buena inversión y seguramente habrá empresas que lo van a retener y otras lo venderán, dependiendo de cada situación, afirma Luis Abrego, secretario del directorio de la Bolsa de Comercio, para quien es clave el uso para pagar impuestos atrasados que le dio el Gobierno. Con esto el bono tendrá un mercado secundario que ayudará a que no pierda valor, afirma Abrego.
¿Qué pensás acerca que el Gobierno Provincial utilice bonos para pagar su deuda con proveedores?