La elite política y empresarial del orbe afronta un llamado para que aporte algo más que palabras al aumento de la desigualdad global de cara al Foro Económico Mundial que tendrá lugar esta semana en el centro turístico de Davos, Suiza.
La elite política y empresarial del orbe afronta un llamado para que aporte algo más que palabras al aumento de la desigualdad global de cara al Foro Económico Mundial que tendrá lugar esta semana en el centro turístico de Davos, Suiza.
En dos informes difundidos el lunes, uno de Oxfam y otro de la firma de relaciones públicas Edelman, se advierte que el aumento de la brecha entre los que tienen y los que no tienen tras la más reciente crisis financiera global está socavando los programas emprendidos durante décadas para reducir la pobreza global y contribuye al ascenso de políticos populistas.
Según Oxfam, la escala del problema es cada vez más evidente: 62 personas poseen una riqueza equivalente a la de la mitad del planeta. Esta cifra contrasta con las 388 de hace cinco años, cuando la economía global apenas emergía de su recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial.
Aunque la riqueza de la mitad más pobre de la población mundial -más de 3.600 millones de personas- ha caído en un billón de dólares desde 2010, la fortuna combinada de la élite se ha elevado en alrededor de medio billón de dólares, señaló Oxfam en su informe.
Aunque Oxfam reconoce que abordar las desigualdades se ha vuelto parte de las discusiones en Davos, afirmó que ha llegado la hora de que los participantes hagan más que simplemente admitir que existe el problema, en especial si tienen la intención de alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza.
"Simplemente es inaceptable que la mitad más pobre de la población mundial tenga posesiones que no superen las de unas decenas de personas súper ricas que caben en un solo autobús", dijo Winnie Byanyima, directora ejecutiva internacional de Oxfam. Byanyima volverá a participar en Davos, donde fue copresidenta del foro anterior.
Los paraísos fiscales, dijo, son la parte central de un sistema amañado que permite a las grandes corporaciones y a los individuos muy ricos evitar el pago de su parte justa de impuestos.
"Desafío a los gobiernos, compañías y élites en Davos a que cumplan su parte para poner fin a la era de los paraísos fiscales, que fomentan la desigualdad económica e impiden a centenares de millones de personas salir de la pobreza", declaró Byanyima.
"Las compañías multinacionales y las élites ricas juegan con reglas diferentes a las de los demás: se rehúsan a pagar impuestos que la sociedad necesita para su funcionamiento", agregó.
Por su parte, Edelman señaló que las desigualdades dentro de la sociedad están impulsando cambios políticos que podrían frenar el potencial económico.
En su encuesta anual de niveles de confianza en el mundo, la firma encontró la diferencia más grande registrada entre los puntos de vista de las personas con alta educación y las personas con poca escolaridad, impulsada por una disparidad en los ingresos.
Edelman determinó que el nivel general de confianza en las instituciones -gobiernos, negocios, medios y organizaciones no gubernamentales- entre las personas con educación universitaria en el mundo subió cuatro puntos porcentuales y alcanzó 60%, el nivel más alto en los 16 años de historia de la encuesta. En cuanto al público en general, la lectura de confianza subió dos puntos porcentuales a 48%, según Edelman.
Subrayó que Estados Unidos tiene la disparidad más grande de confianza entre su población, seguido de Gran Bretaña y Francia. Edelman efectuó su encuesta entre más de 33.000 personas en 28 países del 13 de octubre al 16 de noviembre de 2015.
"Estamos observando la desigualdad en confianza en el mundo", dijo Richard Edelman, presidente y director general de Edelman. "Esto tiene varias consecuencias posibles, incluido el ascenso de políticos populistas, el bloqueo a la innovación y el surgimiento del proteccionismo" y la xenofobia. Fuente: AP
