El Senado de Mendoza aprobó el presupuesto para el año 2016 y el gobernador Alfredo Cornejo puede respirar tranquilo, ya que también se le permitió endeudarse por $5.000 millones de pesos más para hacer frente a la crisis de las arcas estatales. La votación finalizó 35 votos afirmativos a sólo 2 negativos y el Frente para la Victoria, pese a sus criticas y divisiones internas, votó de forma favorable y en bloque.
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Ya es ley: el Senado aprobó el primer Presupuesto de Cornejo
Totalmente al contrario de la votación en Diputados, donde la sesión se extendió por más de 12 horas y los partidos políticos mayoritarios no se pusieron de acuerdo sobre un artículo (el polémico 42, que finalmente fue rechazado), en el Senado la votación fue rápida. La sesión arrancó pasadas las 9 de la mañana y minutos después de las 10 la vicegobernadora Laura Montero pronunció las palabras que Cornejo esperaba: "Aprobada, pasa al Poder Ejecutivo".
En cuanto a la oposición, el bloque del Frente para la Victoria criticó la norma presentada por Cornejo, pero igualmente votó de forma favorable para "garantizar la gobernabilidad", según declararon. Pese al quiebre interno que los peronistas mostraron tanto en Diputados como en el Senado durante la votación de las leyes de Avalúo e Impositiva, hermanas menores del Presupuesto, en esta oportunidad la postura de ese partido opositor fue homogénea.
De esta forma, el gobernador Cornejo ya tiene su primer presupuesto aprobado para el año 2016 y la buena noticia para el Ejecutivo es que el texto fue sancionado tal cual y como llegó desde Casa de Gobierno, salvo por el rechazo al artículo 42 en la Cámara de Diputados.
Además, el apoyo del peronismo a la norma significó que el oficialismo logró conseguir los 2/3 de los votos necesarios para endeudar a la provincia en 2016. Con esto Mendoza vuelve a tener presupuesto luego de 2 años en los que el gobernador Francisco Pérez debió gobernar sin pauta de ingresos y gastos.
Así, para 2016 el Ejecutivo contará con una estimación de gastos cercana a los $60.000 millones, con casi $10.000 millones de déficit y una autorización de endeudamiento de $5.000 millones. La inflación estimada, en tanto, es del 22% y en la norma no se fija dinero para realizar grandes obras públicas.