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Balance

2015, el año de las obras públicas inconclusas

Durante los últimos 365 días se puso el ladrillo inicial a muchos proyectos, pero pocos lograron inaugurarse.
Por Leandro Abraham

Si en los años electorales habituales la tijera política llega a gastarse de tanto cortar cintas, la imaginación popular podría creer que en este 2015 plagado de votaciones las inauguraciones de obras fue algo de todos los días. Sin embargo, por lo menos en lo que al gobierno provincial compete, la tijera estuvo guardada más de la cuenta y fueron pocos los trabajos que lograron ver la luz a lo largo de los últimos 365 días del año.

No es que no lo hayan intentado: durante este año se aumentó drásticamente el presupuesto para obras públicas (se duplicó, pese a que el presupuesto nunca se aprobó) y en algunas emblemáticas se aceleró a fondo para intentar terminarlas, pero diferentes factores impidieron los cortes de cintas. Por esto, a la hora de realizar un balance desde el punto de vista de la infraestructura, el período que finaliza será recordado como el de las obras inconclusas.

Cuando decimos que en algunas obras se puso quinta a fondo nos referimos principalmente al estadio cubierto de la Villa Olímpica, caballito de batalla del ex gobernador Francisco Pérez que no pudo ver terminado. En esa obra hasta último momento trabajaron cerca de 500 operarios contra viento y marea para terminarla, para no fue posible. Según las estimaciones del nuevo gobierno, el estadio se encuentra recién a un 60% y se terminará con suerte a fines de 2016.

¿Cuáles fueron las causas para que la Villa Olímpica no logre ver la luz durante el 2015? Muchos, pero principalmente los problemas económicos de la provincia, la escases de cemento y las constantes lluvias que acecharon a Mendoza, principalmente durante el segundo semestre del año.

Pero la Villa Olímpica no fue la única obra que el gobierno de Pérez se quedó con ganas de inaugurar. Otros proyectos comenzados en 2014 o 2015 que no lograron terminarse fueron: el hospital de Luján de Cuyo, la segunda etapa del metrotranvía, el asfalto de la ruta 40 con rumbo a San Juan, las UDI de Puente de Hierro, La Paz y General Alvear, la avenida Del Libertador en el parque, el túnel entre Cacheuta y Potrerillos, 25 escuelas y más de 1.000 casas a lo largo y ancho de la provincia, según los datos de la gestión que se marcha.

La buena noticia es que, según lo comentado a Sitio Andino por el ahora ex ministro de Infraestructura Rolado Baldasso, muchas de estas obras fueron dejadas a medio terminar y podrán ser inauguradas en 2016, siempre y cuando la gestión de Alfredo Cornejo aporte los fondos necesarios. “No somos de los que nos llevamos los proyectos a nuestra casa”, destacó el ex funcionario, dejando en claro que le dejó al radicalismo no sólo obras para inaugurar, sino también ideas para ejecutar.

No todo el año fue de vacaciones para la tijera inauguradora: durante los últimos 365 días si se consiguió finalizar algunos proyectos, aunque no fueron todos los esperados. La tercera trocha del Acceso Sur entre Rodríguez Peña y Paso, el Corredor del Oeste entre Panamericana y el centro comercial Palmares, las playas serranas en el lago del Parque, la refacción del museo Cornelio Moyano y el establecimiento potabilizador Benegas son las obras que se inauguraron o ya están prácticamente terminadas. 

En tanto, también existe un tercer grupo de obras en las que no se logró colocar ni siquiera el primer ladrillo, pese a estar anunciadas para este año. Entre ellas la más resonante, por lejos, es la represa Los Blancos, que debe ser pagada por el Gobierno Nacional. Este proyecto, pese a ya estar adjudicado y figurar en el presupuesto nacional 2015, no ha tenido mayores avances. La pavimentación de la ruta 40 entre El Sosneado y Pareditas, con un presupuesto mayor a los 1.200 millones de pesos, corre con la misma suerte.

De esta manera, el año que finaliza será recordado por uno en el cual se iniciaron muchas obras, pero se terminaron pocas. Ni las elecciones lograron acelerar los tiempos del acero y el cemento, por lo que son muchas las cintas que deberán esperar para ser cortadas.

¿Y en los municipios?

No se puede decir que la falencia sea solamente de estos últimos 365 días, pero nadie puede refutar si aseguramos que en el último año se agravó drásticamente el mal estado de las calles del Gran Mendoza. En Guaymallén, Luján y Las Heras, principalmente, trasladarse en auto por la vía pública es un desafío.

Lo redactado en el párrafo anterior no significa que no se hayan realizado obras: en Capital, Las Heras, Maipú y Godoy Cruz, principalmente, las comunas han afrontado importantes obras que fueron inauguradas durante este año. Sin embargo, por lo menos para la sensación popular, el flojo mantenimiento de las carpetas asfálticas termina empañando el año.


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