En el marco de una visita relámpago a la provincia, donde tocará en un evento privado en el Valle de Uco, Javier Calamaro visitó la sede de Medios Andinos.
En el marco de una visita relámpago a la provincia, donde tocará en un evento privado en el Valle de Uco, Javier Calamaro visitó la sede de Medios Andinos.
Durante su paso el músico y compositor nos brindó una entrevista extensa en donde cuenta detalles sobre su más reciente producción discográfica Próxima vida. Un álbum atravesado desde lo personal y que reúne su amor por el rock y el tango. Una producción que además cuenta con una experiencia singular que ya había probado antes: la realización de un recital subacuático.
- ¿Qué significa este nuevo disco en tu carrera? Un álbum que hace cinco años venís preparando.
- Son cinco años de experiencias muy concretas y cada una desencadenó en una canción. Es un disco que tuvo otro disco en el medio, que es uno de tango, por eso hay tres tangos en este disco también, pero es un disco muy rockero, muy de mi banda de rock. Entonces los tangos son los tangos más rockeros de mi vida. Son tres obras donde la guitarra saturada está más fuerte que mi voz.
- El tango y el rock, ¿qué te da cada género?
- El tango es más visceral que el rock, esa es la verdad. El tango me puede hacer romper la silla que tengo cerca sin darme cuenta, me puede hacer llorar, hacer vibrar, me moviliza hasta las entrañas. Siempre. Y el rock es más que nada de la piel para afuera. Eso es lo que me pasa a mí con esto, ¿no? El tango, tal vez por mí viejo, por las calles, por el aire que se respiraba en esas calles desde que nací. Es como que está cerca de las vísceras.
- El público ya te identifica con el tango
- Lo cual es curioso, Yo grabé cinco disco de rock, no cómo solista sino también con banda. Yo nací en una cuna de rock y moriré en una cuna de rock, pero como el tango estuvo esperando, estuvo en gatera toda la vida. Yo lo primero que canté en mi vida fue un tango, Garufa, tenía nueve años. Fue como demasiado respeto para la relación del tango y Javier. Tardé 20 años en decir, bueno, si hay un Dios del tango, ahora me autoriza a interpretar y tardé otros 10 años en empezar a componer tango. Desde que descubrí que me gustaba cantar el tango hasta que me animé componer por una cuestión de respeto pasaron tres décadas. Tres décadas de rock, lo que pasa es que yo no abandoné nada sino que incorporé.
- ¿En este trabajo se ve un mix de las dos influencias entonces?
- Es un disco que tiene mucho de mí en general. Es muy íntimo en ese sentido. En el sentido de dónde salen las canciones. Hay una zamba, porque se tipo que escribió una zamba, que es uno de los grandes compositores de la historia de la música universal, Atahualpa Yupanqui, le dio asilo a mi hermana Hebe cuando se exilió en el año 75. Ella vivió en un altillo en la casa de Don Atahualpa. En un suburbio de París. Y muchas cosas que recuerdo de esa época de mi vida, porque perdí una hermana, no la perdí pero no volvió nunca más a Argentina. El tango que me dio mi viejo que está convaleciente hace 8 años, que le dediqué tres discos atrás. En algún punto establecí una relación tan íntima y tan profunda con la música, con las canciones.
- Es un disco todo relacionado directamente con vos

-Sí, bastante. Hay una canción que no pero que tiene un mensaje muy existencialista. Comienza con Hoy me desperté pensando que me moría y habla todo el tiempo en primera persona. Si tampoco quería que fuera religiosamente tan así, pero lo que pasa es que ocurrió de esta manera.
También metí "Cambalache", pero si tiene canciones que están vinculadas íntimamente con mi vida ¿Por qué? Porque el otro Calamaro no lo hace, porque últimamente cada vez menos gente lo hace. Hay demasiada poca intimidad en el rock. No es ni bueno ni mal, es circunstancial. A mí en esta edad, en este momento de mi vida me pega mucho por ahí. Después de haber vivido determinado tiempo con la música mi necesidad es la de compartir cosas, que quizás por ahí son más íntimas o personales.
-¿Cómo fue la experiencia del recital subacuático? Ya habías tenido una experiencia anterior.
- Sí, en el 2008. Lo habíamos hecho a modo experimental en una cápsula subacuática que ya existía para bajar buceando. Yo soy buzo hace 23 años. Y cantar, bajar con un equipito y cantar acompañado por esa grabación, el acompañamiento estaba en la compu. Fue algo bastante accidentado, muy emotivo, para mí, casi místico. En algún tema casi hasta me emocioné. Muy lindo pero muy personal. Y ahora apareció la oportunidad de hacerlo nuevamente, pero mucho mejor. Con una cápsula nueva y grande, la posibilidad de estar conectado a mi banda.
- ¿Escuchabas a la banda?
Sí por supuesto. Yo toqué como un escenario. Imaginate a los Rolling Stone que está la banda tocando acá en el medio del escenario y Mick Jagger cantando ahí en la punta en una tarima lejísimo pero que están todo compartiendo el mismo show, el mismo escenario. Esto fue el mismo show, pero no el mismo escenario. Salvando las distancias. Lo que hicimos fue unir en el mismo ritual de la música, dos mundos. Porque yo estaba sobre el lecho marino a 10 metros de profundidad. El mundo sub-acuático y el mundo terrestre.

- ¿El título Próxima vida a qué hace referencia?
Se iba a llamar Hasta la tumba el disco, lo saqué porque no quería que hiciera ninguna alusión a la muerte, aunque Hasta la tumba es una canción que sólo habla de amor, de amor profundo, visceral y muy intenso. También pasó el disco que dediqué a mi papá, cuando sufrió el ACV, que está cerca de la muerte hace como 7 años, papá tiene 98 años y está vivo, pero fue un padecimiento, un sufrimiento grande. En el medio se murió Spinetta mientras hacía este disco, que el tema lo grabé en la tonalidad original con la misma voz del flaco, yo pensando que se había dos horas antes y que vivía a unas cuadras de mi casa y yo pensando de haber tenido fantasías medio pelotudas, mirá estuvimos poseídos porque cantamos en al tonalidad original de Pescado Rabioso y está fuera de mi registro y todo de memoria, hice las dos voces la que había hecho él y la otra Lebón. Y pensé no le voy a poner Hasta la tumba a este disco, no creo que tenga nada que ver con la muerte, es un disco a la vida.
Mi mujer me dijo, metiste un tema de Atahualpa porque lo conociste a través de tu hermana que vivió en la casa, metiste tango porque hiciste un disco de tango en el medio como otra vida musical. Le escribí tres canciones a ella a lo largo del disco, hice cosas con mi hermano Andrés, entonces hay cosas muy personales ahí y ella me dijo por qué no le ponés Próxima vida, y dije que sí y que fuera abajo del agua, como en el útero, como volver a nacer. Aunque detesto esto de renacer, me parece una cosa muy trillada y no la pienso usar. Pero esa cosa uterina que tiene la tapa. La hicimos una semana después de hacer el recital bajo el agua.
- ¿Cuándo vas a venir a presentarlo ante el público mendocino?
- En abril voy a empezar una gira de 15 o 20 teatros, obviamente que va a pasar por Mendoza, lo que no se todavía es que lugar cae en cada fecha, por eso lo voy a tener que hacer a lo largo de dos meses.
- ¿Y ya tenés ganas de tocarlo en vivo?
- No voy a tocar este disco hasta abril o mayo. Las canciones sueltitas sí, pero la banda no va a subirse a un escenario a tocar este disco entero hasta abril.
- ¿Cuál es la relación con Andrés? Han hecho carreras distintas, que se han diferenciado, cada uno con su público pero hay contacto, hay canciones entre ustedes. Comparten la música.
- Es una relación muy linda. Muy esporádica, no es que hablamos muy seguido. Yo no salgo de mi casa a hacer visitas a nadie porque mi casa es mi templo, mi refugio, me mudé hace poco y me escapé de la ciudad y entonces prefiero quedarme ahí. Andrés no va a la casa de nadie entonces lo veo muy cada tanto, por eso se da también que cada disco que nos ea de tanto aparece una canción con mi hermano porque se ve que las ganas de tocar juntos que viene desde chiquitos se acumulan y se concentran y pasa cada tanto en alguna canción. Pasó en todos los disco de no tango, mi hermano con el tango no
- Pero él también ha hecho algunas cosas con el tango.
- Sí, pero no. Mi relación con el tango es muy mía, es mi propia visión. Pero con el rock sí por eso hay varias colaboraciones.
EN VIVO