Emoción y futuro
Emoción y futuro
Para muchos será un hecho intrascendente, para algunos pocos que podrían entrar en la categoría de sujetos inclasificables es una maniobra a días de las elecciones (da vergüenza leer los foros de algunos diarios y blogs digitales), para la mayoría de los humanos bien nacidos no cabe otro sentimiento que la emoción al ver el viernes a Claudia, la nieta recuperada 117, contar su historia flanqueada por sus dos abuelas de sangre.
La historia es conmovedora por donde se la mire, y además tiene esa carga que lleva a sentir la bronca y angustia ante la perversión inclasificable de los dictadores y la emoción de que, a pesar de todo y del tiempo, la esperanza se puede sostener. Es cierto, el tiempo que queda es escaso, nuestras queridas y entrañables abuelas están viejas. En sus rostros, cuerpos y salud no solo pesan los años biológicos sino también los del sufrimiento y el dolor. Para algunos será un tema insignificante pero que bueno sería escuchar a los candidatos opositores con cierta posibilidad reafirmar el compromiso con el trabajo de Abuelas, la CONADI, el Banco de Datos Genéticos y por sobre todo con la posibilidad de que nietos y abuelas que aún falta logren reencontrarse antes que la vida se encargue de cerrar esa posibilidad.
Peronismo del pasado
Ayer en plena recta final de la campaña se recordaron 70 años de la que se puede considerar la piedra basal del peronismo, la movilización popular del 17 de octubre. La imagen que brindo el movimiento en Mendoza fue la mejor foto de la frustración, la desmovilización y el desorden.
Ni siquiera una fecha como está y la posibilidad cierta de que Daniel Scioli triunfe el domingo 25 fueron capaces de provocarle algo al partido en Mendoza. Desmovilizado, aturdido el peronismo mendocino debería entender que en la democracia se gana y se pierde. Un movimiento basado precisamente en la movilización y su capacidad de generar militancia no debería entrar en el letargo que ha caído, a la deriva y sin conducción.
Hay quienes sostienen que está actitud se prolongará hasta el 10 de diciembre cuando abandone definitivamente el gobierno y se defina, más por actitud y capacidad de trabajo que por otros atributos, quién se pone al frente del peronismo opositor.
En la recta final
Algo extraño ha pasado en esta campaña electoral que está terminado. Forzados por las circunstancias y la constante interpelación mediática y social sobre qué van a hacer los presidenciables si son ungidos en las urnas, y la necesidad de consolidar votos y buscar nuevos, los candidatos rompieron la tradición de ocultar sus colaboradores hasta días antes de la asunción y anunciaron cada uno una parte sustancial de su gabinete.
La confirmación de Daniel Scioli de Silvina Batakis como Ministra de Economía cerró la semana de anuncios.
La designación no hace más que reafirmar qué más allá de las presiones Scioli no será el presidente de la ruptura que se pretende construir desde los sectores concentrados sino el de la racionalidad, la apuesta al desarrollo y la inversión sin locuras como las devaluaciones o el endeudamiento descontrolado que promocionan como una virtud otros candidatos.
Los días posteriores al 25 de octubre seguramente contendrán más definiciones y el ritmo de ellas dependerá de si se llega a la segunda vuelta electoral o queda todo definido en la noche del domingo.
La guerra de nunca acabar
Mendoza decidió ya su futuro hace meses. La campaña presidencial por distintos motivos no termino movilizando fuertemente a ninguno de los partidos sin embargo el clima entre oficialismo y oposición no logra encauzarse.
Esta semana la reunión del Gobernador con la Presidenta y el ministro del Economía y el principio de acuerdo para la refinanciación de la deuda con el Nación terminaron otra vez con un fuerte enfrentamiento político entre el gobierno saliente y el entrante.
Más allá de las consideraciones personales u opiniones que cada uno pueda tener la realidad es que la matriz del problema es la falta absoluta de acuerdo sobre cuál es la realidad económica financiera de la provincia. El radicalismo dice que es terminal, el PJ que el radicalismo agranda para no tener que asumir responsabilidades.
De hecho no cayeron nada bien en el PJ las aseveraciones del Alfredo Cornejo en el coloquio de IDEA en Mar del Plata, lo que seguramente profundizará las diferencias.
Lo cierto es que Mendoza se merece que unos y otros intenten no ponerse 100 por ciento de acuerdo ni pensar lo mismo, porque precisamente en esas diferencias están las construcciones políticas, pero si por lo menos en que unos expliquen claramente cómo terminan, para que los otros expliquen claramente cómo empezarán y cómo planean conducir la provincia en los próximos cuatro años.
