Cada día que pasa, nos acercamos a las elecciones presidenciales. La mayoría de los candidatos a presidente rechazan la idea del ajuste, aunque reconocen la necesidad de aplicar correcciones, lo que impone la idea del gradualismo.
Cada día que pasa, nos acercamos a las elecciones presidenciales. La mayoría de los candidatos a presidente rechazan la idea del ajuste, aunque reconocen la necesidad de aplicar correcciones, lo que impone la idea del gradualismo.
Seguramente entonces la política cambiaria seguirá con un esquema de micro-devaluaciones, como hasta ahora pero más acelerada. Esta vez, intentando llevar la tasa de depreciación por encima de la tasa de inflación, para recuperar la competitividad perdida por el atraso cambiario.
¿Pero qué es y qué se entiende por micro devaluaciones?
Para el economista Amilcar Collante, de CeSur, un 'deslizamiento' del tipo de cambio oficial lleva a los exportadores a demorar la liquidación de las mercaderías, ya que si esperan, tendrán un mejor precio (más pesos por dólar vendido). Asimismo, los importadores tienen incentivos a comprar más rápido, porque cada día que pasa deberán pagar más por los bienes que provienen del extranjero.
Por todo esto, la reacción inmediata a las micro-devaluaciones de un eventual futuro gobierno en una economía con cepo y brecha cambiaria como la de Argentina, será una retención de liquidación de exportaciones (subfacturación de exportaciones) y una sobrefacturación de importaciones.
En ese caso, la cantidad de divisas que tenga el BCRA es fundamental, ya que habrá una mayor demanda de divisas. Sabemos que el Banco Central tiene 'reservas líquidas' equivalentes a sólo un 15% de las que contabilizadas. De aplicarse esta política cambiaria, necesariamente habría que disponer de mayor cantidad de divisas, afirma Collante en Portfolio Personal.
Micro devaluaciones e inflación
Si se opta por las micro-devaluaciones, es porque el atraso cambiario no quiere ser corregido en una sola vez, pero el temor es que se produzca un desborde inflacionario. Dentro de este contexto, la pregunta es ¿las micro-devaluaciones como se llevan con la inflación?
Si analizamos lo que ocurrió en el año 2013 cuando asumió Juan Carlos Fábrega en el Banco Central, podemos observar que con esta política, en el período noviembre y diciembre de 2013, los precios se recalentaron duplicando la tasa mensual.
Este efecto fue previo al salto discreto en el tipo de cambio que se día a fines de enero de 2014, es decir, que la tasa de inflación ya se había acelerado. Y la devaluación terminó por dispárala aun más llegando a un 6% mensual en el pico máximo (según los datos de la Consultora Elypsis).
Si se aplican las micro devaluaciones aceleradas, las expectativas juegan un rol importante. El peligro es que en la carrera por ganar competitividad el tipo de cambio quede relegado por una aceleración de precios. En ese caso, la economía termina con menos reservas que en el momento inicial y con más inflación.

