En un par de fines de semana estaremos concurriendo nuevamente a las urnas con la misión de elegir a nuestro próximo presidente de la Nación.
En un par de fines de semana estaremos concurriendo nuevamente a las urnas con la misión de elegir a nuestro próximo presidente de la Nación.
Ya no caben dudas que por lo menos seguro habrá un cambio de género. Después de 8 años volveremos a tener un presidente hombre. Ahora resta la discusión de quién y cómo manejará el país por lo menos los próximos cuatro años.
Lamentablemente en la provincia queda la sensación que no se discute ni se involucra su ciudadanía seriamente en un momento tan trascendental. Aunque parezca extraño, la decisión de desdoblar las elecciones provinciales no fue una mochila de plomo para el oficialismo que terminó perdiendo la provincia a pesar de sacar el 40% de los votos, sino que además vació las elecciones nacionales. Lo primero no fueron pocos los que adelantaron que sería así, lo segundo sí sorprende y se pueden hacer varias especulaciones.
La primera es que el acto electoral más importante al que pueda aspirar cualquier ciudadano, elegir a su presidente, termina siendo la equis vez que los votantes llegan a las urnas. En algunos casos hay habitantes de departamentos que irán a votar por sexta vez en el año, No hay dudas que eso conspira contra el interés y la participación. Después de tantos años de proclamas demagógicas termina siendo doloroso comprobar que quienes sostuvimos por años que el desdoblamiento al infinito no mejoraba sino que empobrecía la participación terminamos por estar más cerca de lo correcto.
La segunda es que tal como lo explicó el encuestador y sociólogo Elbio Rodríguez (alguien absolutamente insospechado de ser oficialista) en la semana que termina en Punto en Común, a pesar de los títulos catástrofes y las intenciones manifiestas de conocidos actores de la realidad, el 75% de los ciudadanos de Mendoza dicen que su situación económica es aceptable, sumado a que también hay un número muy alto de ciudadanos con bajo nivel de involucramiento político -cerca del 40% - que tienen la percepción de que gane quien gane su situación no cambiará.
Este coctel, agregado a que el radicalismo siente que su obra ya está hecha y poco le interesa acompañar a Mauricio Macri y que el Justicialismo entró en una crisis profunda, no tanto por perder sino por las formas que adquiere el final de esta gestión, marcan a Mendoza como un extraño punto dónde las elecciones más importantes poco parecen interesar.
Pasado el espectáculo televisivo de Argentina no debate los principales candidatos comenzaron a mostrar más definiciones que el show televisado. Sergio Massa redobla su apuesta de discurso cada vez más duro y se puede decir de tintes de derecha represiva. Mauricio Macri definió algunos nombres como el del ex CEO de Shell para secretario de energía, clara muestra de que su discurso de que las cosas bien hechas seguirán es por lo menos dudoso.
Daniel Scioli en tanto también definió algunos nombres interesantes en áreas fundamentales como economía o infraestructura y dio señales de que los gobernadores tendrán un papel importante ofreciéndole a Maurice Clos el ministerio de Turismo y deporte.
Las encuestas en tanto, con todos los reparos que hay que tener, parecen mostrar que todo podría quedar definido en la misma noche del 25 de octubre.
Mientras esto ocurre la votación de la ley de financiamiento en la Legislatura provincial y el viaje del gobernador electo en una delegación de intendentes radicales financiada por la Universidad Nacional de Cuyo, pareció poner en stand by el proceso de transición.
El periplo catalán de Alfredo Cornejo también sirvió para demostrar que el gobernador electo concentra todo el poder en el radicalismo, la transición parece entrada en situación de letargo en su ausencia.
Se acerca el 10 de diciembre la tensión crece en los dos partidos; el PJ que se transformara en oposición después de 8 años busca un líder o por lo menos una mesa de conducción que pueda ordenar el proceso de recuperación. En el radicalismo en tanto se pueden sentir las tensiones lógicas de todos los que tienen aspiraciones de ocupar un espacio en el nuevo gobierno cuyas definiciones Alfredo Cornejo mantiene celosamente guardadas en 7 cofres.
Seguramente después del 25 de octubre y con la definición nacional también lleguen las locales y se podrá especular algo más sobre cómo será el futuro de Mendoza.
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@marcelopez2202