Hay un lugar en donde ocurre la magia. El espacio donde aparecen las musas que luego plasma en pinceladas exactas. Entre ventanales amplios, óleos y caballetes, Mauro Cano va creando en su taller de Godoy Cruz un universo plástico sorprendente. Uno que al mirar sus obras se muestra tan desafiante a la materia, que a veces la misma realidad parece encontrar en sus lienzos una nueva dimensión.
El mendocino de 36 años es uno de los referentes del llamado realismo contemporáneo, aunque otros prefieren hablar de su estilo pictórico dentro de la corriente hiperrealista. Lo cierto es que el virtuosismo de su técnica no deja de maravillar a quien azorado observa sus cuadros tratando de averiguar si se trata de una foto o realmente lo que ve, está pintado. Y aunque algunos se detengan sólo allí para admirar su trabajo, la obra de este autodidacta del arte tiene alas aún más grandes al concebir cada pintura con una gran complejidad conceptual.
El planteo casi siempre es de frente. Rostros de mujeres en actitud desafiante, otras con mirada apacible, niños encendidos en su juego. Seres que no se esconden ni piden ser observados como simples espectadores de lo ajeno. Muy por el contrario, las existencias humanas que recrea Mauro interpelan, exigen atención, a veces, hasta incomodan
Desde que emprendió este camino pictórico, contrariando cualquier tendencia en el arte actual, el hombre nacido en 1978, sumerge sus figuraciones en una atmósfera poética y lo hace desde un lugar que no resulta indiferente para nadie.
Siempre pinté lo que quise y como quise, pero hoy más que nunca, me siento en la orilla de la inmensidad solamente a mirar, a soñar, a vivir el momento y esperar el segundo de libertad para pintar, dice, convencido de encontrarse en un momento bisagra de su carrera donde ya sólido en su técnica, tiene ansias de mucho más.
Dentro de este presente auspicioso y luego de tres años sin exponer (La última vez fue en el 2012 en la Galería Zurbarán de Buenos Aires), Cano exhibe una selección de su última producción en el espacio Killka de Bodegas Salentein. La muestra, que inauguró el pasado sábado, forma parte de una propuesta colectiva del espacio cultural en la que también participan los artistas locales: José Luis Molina y Leo Pedra.
(Crédito foto:Leo Pedra, José Luis Molina, Anabel Simionato, Mauro Cano, Mariano García y Agustina Romero (De izquierda a derecha).
La muestra podrá visitarse de martes a domingos, y lunes feriados, de 10 a 18 hs en Killka-Espacio Salentein. Ruta 89, Km 14, Los Árboles, Tunuyán, Mendoza.
En esta oportunidad he reunido 8 obras que abarcan un periodo de 7 años de mi trabajo pictórico(2008 2015 ). Logrando captar y asociar entre si los diferentes procesos y etapas que fueron surgiendo de la necesidad creativa y conceptual, comenta a Sitio Andino el artista y explica que se trata de creaciones recientes que hablan del "dolor, de la espera, de lo dicho, de lo susurrado, de lo inexplicable, de lo insignificante, del silencio del hombre y de la mujer Intentando entenderlos, buscando conocerlos y conocerme.
En el conjunto de obras que se pueden apreciar en el recorrido de la exposición se encuentra, Trofeo de verano, que fue rechazada por la Bolsa de Comercio de Mendoza por considerarla "inapropiada" (motivo que provocó que Mauro Cano desistiera de exponer allí) y que paradójicamente, ahora forma parte de la colección privada del MEAM, Museo de Arte Moderno de Barcelona. La pintura fue cedida por el organismo en calidad de préstamo, para esta ocasión.
El mendocino, cuyo trabajo forma parte de colecciones privadas en todo el mundo, como también de galerías, museos y municipios, es parte también de una generación de artistas locales en donde los logros obtenidos se alcanzan de forma independiente, con mucho esfuerzo y dedicación. Una tendencia histórica si se analiza el pasado de esta tierra fértil en ver nacer grandes talentos dentro de la plástica, pero dormida en cuanto a generar las plataformas de incentivo necesarias para que el movimiento crezca y se fortalezca. Sin embargo, y pese a este triste panorama, la obra pictórica de Cano siempre se ha sabido abrir paso por sí misma.
Reconocido además como una de las jóvenes promesas del arte argentino, por la influyente revista Forbes en su edición del mes de febrero de 2014, el horizonte del pintor se anuncia prometedor. Viajará próximamente a Europa donde mantendrá contacto con varias galerías de arte y se mantendrá expectante ante las nuevas oportunidades que puedan surgir.
Siempre pinté lo que quise y sentí... y espero seguir así ... que disfruten la expo y ya veremos cómo continúa este camino , publicó en su perfil Facebook. La invitación a recorrer su mundo creativo ya está abierta y apreciar en directo sus creaciones se presenta como una oportunidad única.
Tres miradas "existencialistas"
Además de la muestra de Mauro Cano, hasta el domingo 29 de noviembre se podrá visitar en Galería Killka de Bodegas Salentein, la propuesta de los artistas mendocinos José Luis Molina y Leo Pedra.
Según el espacio, se trata de obras que comparten una mirada del hombre profundamente existencialista. En los tres hacedores existe como conexión al indagar sobre la condición humana, sobre su finitud, la vulnerabilidad propia del ser humano y sus emociones, su historia, la relación del hombre con sus pares; la angustia intrínseca que acompaña todas estas cuestiones vitales.