La turbulencia del dólar blue y el deterioro macroeconómico de la Argentina, con un mayor déficit fiscal y repunte de la inflación, le pasaron factura al clima empresario de Mendoza. Según datos del Centro de Información de la Federación Económica de Mendoza, CiFEM, el índice de confianza total alcanzó en julio los 56,8 puntos, esto es una baja de 0,7 puntos con respecto a junio de este año.
La buena noticia es que en la comparación anual, julio de 2015 marca una diferencia de +8,24 puntos a favor con respecto al mismo mes en 2014, cuando el nivel de confianza total alcanzaba sólo los 48,64 puntos.
Según explican desde el CiFEM, cuyos datos son relevados por la Universidad de Champagnat, el 2015 está siendo un año con mejores registros a los del 2014 en todos los indicadores pero con desafíos relacionados principalmente a la macroeconomía.
Una caída en el nivel de confianza en el comparación entre junio y julio de 2015, se debe principalmente a una baja en las expectativas de ventas y en una pérdida de rentabilidad a partir de que se esperan nuevas subas de costos que serán imposibles de trasladar a precios debido al menor nivel de actividad.
El índice de confianza en la variable precios de los bienes producidos en Mendoza tuvo una baja de 1,8 puntos (de 73,2 a 71,4), lo que indica menos confianza por parte de los empresarios, a trasladar el aumento de los costos en la misma medida a los precios. En este sentido, el índice de confianza en las ventas cayó 1 punto (de 66 a 65), lo que muestra una pequeña retracción en la confianza de aumentar las ventas, afirman desde el CiFEM.
Y si se esperan menos ventas, claramente las expectativas de generar empleo se retraen (hubo una caída del 60,2 al 59) como también las de inversión, que entre junio y julio de 2015 cayeron de 47,2 a 44,8 o puntos.