La Garganta, revista villera de la cooperativa La Poderosa, se gestó insurgente ante la mirada prejuiciosa de un documental emitido por canal América, dispuesta a mostrar otra cara del periodismo y darle voz a los que históricamente se la negaron. Desde entonces, con el espíritu de Rodolfo Walsh como jefe de redacción reúne a comunicadores de cinco barrios porteños y de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Entre Ríos, Tucumán, Jujuy, San Juan y Tierra del Fuego.
Y ahora, como si fuera poco, La Garganta Poderosa suma a su recorrido un libro publicado por la editorial Octubre con sus editoriales y tapas más representativas que inmortalizan eso que muchas veces las noticias desvanecen. Ahí gritan fuerte el Indio Solari, Evo Morales, Silvio Rodríguez, Eduardo Galeano o Lionel Messi pero también Kevin, el niño de nueve años asesinado durante un tiroteo en la villa 21-24.
"Salimos con el grito de la villas para que nos escuchen; la revista es un medio para que se urbanicen los barrios, que se dejen de morir los pibes, para lograr que se nos tome en cuenta como ciudadanos, y el libro viene a sellar todo ese trabajo. Nuestros nombres van a quedar plasmados en la historia como comunicadores en esta revolución mediática", dice a Télam Alejandra Díaz, redactora de La Garganta y de Zavaleta.
En la redacción de la villa 31, ubicada en una calle de tierra que al igual que las otras desde hace años reclama ser asfaltada, Jobana, fotógrafa de la 1-11-14, sostiene que el libro es "el punto de partida de un montón de voces que salieron de nuestros barrios", o en palabras de Daniela del barrio Fátima es "nuestro grito de igualdad más fuerte".
Es que el "brazo literario" de la cooperativa La Poderosa surgió de la "necesidad de tener voz y un espacio para contar lo que muchas veces los medios no quieren contar", dice Ángel de la 31, mientras Daniela refuerza que se trata de "una mirada propia de los barrios y visibilizamos lo que los medios tradicionales no cuentan de nosotros".
Periodismo villero porque "representamos la cultura del barrio", opina Ángel, mientras Carina, referente de la 31, grafica: "Un pibe que se murió porque no llegó la ambulancia pero un vecino sacó el auto para ir al hospital; el problema de la urbanización o los incendios por el estado de los cables, todo eso es cultura villera".
Por eso Daniela no duda, "la cultura es algo propio, es el día a día; con la Garganta tomamos ese eje, rompimos con lo que los otros dicen desde la vereda de enfrente del barrio, siempre hablando desde afuera, y mostramos lo bueno: que la cultura nunca se rompió".
De la mano de revista, este grupo de periodistas, fotógrafos y diseñadores de todas las edades -desde adolescentes hasta adultos mayores- desarmó el fantasma de la crisis de vocación comunicacional en los barrios, porque -más bien lo que faltaba- era un medio para poder hacerlo. "¿Alguna vez viste a un panelista villero?", cuestiona Jobana.
"Es tan perverso cuando los medios presentan a los villeros como `los sin voz`...", desliza Ángel y Daniela recuerda que en los orígenes de la revista no encontraban representantes de la comunicación barrial así que "en la redacción pusimos en cuadros al Padre Mugica, Rodolfo Walsh y Eduardo Galeano como embajadores comunicadores".
La Garganta se mueve subalterna de éste y del otro lado de la urbanización, del lado donde la ambulancia no llega o en un bar uruguayo en exclusiva con el autor de las "Venas abiertas de América latina": "Ante todo tiene que ser representativa adentro del barrio -sostiene Ángel- pero también, al imponer nuestra agenda con personajes reconocidos, los medios tienen que levantar nuestras notas pero con las problemáticas que instalamos".
Alejandra, que milita en La Poderosa después de que una policía de civil disparó con dos balas certeras a su hijo, asegura que "la revista nos dio mucho respeto, por ejemplo ahora vienen más rápido los de Unidad de Gestión de Intervención Social a resolver urgencias, y se nos reconoce el lugar que conseguimos, lo cual nos permite hablar de muchas cosas, como la muerte de Gastón". Sin embargo, todos coinciden en que "falta mucho".
Fue histórico el día en que la Garganta presentó su libro en la Feria del Libro de Buenos Aires, "llenamos de villeros La Rural", dicen. A sala repleta, la revista sintió la emoción de los suyos y de los otros, y volvió a confirmar el rumbo de ese sueño fundador de una "justicia social para todos, con iguales derechos, obligaciones y garantías".
Con el nombre de la moto que llevó al Che y Alberto Granados por las rutas de América Latina, La Poderosa y su garganta siguen formando y convocando más comunicadores en todo el país para contar desde adentro lo que pasa en los barrios, y de ahí camino a la Patria Grande aspira a crear una agencia de noticias motivada siempre por una "revolución de justicia que se vea en todos lados".