Al respecto, alegó que las pymes del sector "sufrieron durante el año pasado la asfixia económica y financiera que impusieron empresas líderes, quienes con el argumento de la devaluación, remarcaron precios, que debieron absorber las pymes achicando fuertemente los márgenes de rentabilidad", "Contrariamente, dichas empresas monopólicas y con posición dominante, multiplicaron sus ganancias", objetó.
En ese marco, Fedecamaras planteó que "con estas condiciones dichas empresas puede otorgar aumentos salariales por encima del 30 por ciento, mientras nuestro sector pyme apenas podría otorgar incremento del 20 por ciento; excepto que se proceda a un desagio de entre el 10 y el 15 por ciento, que de darse, permitiría estirarnos hasta un 24 por ciento".
La entidad conducida por Rubén Manusovich consideró además que "debería admitirse que las cargas sociales y previsionales, fueran deducidas como crédito fiscal, al igual que el impuesto al cheque y también sería necesario subsidiar las tasas de interés bancarias para las pymes y rebajar a los comerciantes, las comisiones en las transacciones con tarjetas de débito del 3 al 1 por ciento".
También sostuvo que "hay que disminuir el costo financiero a los usuarios de tarjetas de crédito, cuya tasa para el consumo llega al 70 por ciento anual y es de carácter usuraria".
"Está pendiente la modificación del sistema tributario que es sumamente regresivo, paga más el que menos tiene, como ocurre con el IVA y otros Impuestos distorsivos, cuya contribución es mayoritariamente de los consumidores, los trabajadores y las pymes. Y en ese sentido también sería razonable rebajar la tasa del impuesto a los Ingresos Brutos", concluyó.