Según define el diccionario de la Real Academia Española, la paciencia es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse. Pero hasta qué punto podemos ser pacientes en una sociedad donde los contratiempos se volvieron moneda corriente, y la mayoría de las actividades que realizamos cotidianamente requieren de una gran pérdida de tiempo.
- Sitio Andino >
- Sociedad >
- ▼ >
En la dulce espera: Mendoza, no apta para impacientes
Observe algunas de las actividades que los mendocinos realizan a diario; el primer ejemplo y el más ilustrativo es el de los conductores.
|
|
-Lunes por la mañana usted se levanta temprano para ir a trabajar. Para llegar más rápido al centro y evitar el caos vehicular decide tomar alguno de los principales accesos. En la mayoría de los casos nos encontramos con un embotellamiento producto de algún accidente, o bien fruto de la gran cantidad de vehículos que circulan con el mismo objetivo que el nuestro. Peor aún si se trata de una mañana lluviosa donde los choques en cadena se volvieron una constante.
En caso de estar en una larga cola de autos, lo primero que se aplica es la Ley de Murphy, y seguramente los de la fila contraria a la nuestra avanzan primero. Ni hablar de circular y estacionar en la capital de nuestra provincia.
|
|
-Sacar dinero del cajero: si el cajero automático tenía como objetivo descongestionar las colas de los bancos y agilizar los trámites, sucede todo lo contrario. Si corremos con la suerte de que tiene dinero y está en funcionamiento, en la mayoría de los casos tendremos que destinar varios minutos a este trámite, y armarnos de paciencia, ya que siempre el que está adelante nuestro es el que más se demora en hacer la extracción o juntó todos los pagos del mes y los atrasados para hacerlos justo en el momento en que nosotros estamos detrás.
-Caja rápida del supermercado: en todos los supermercados siempre hay carteles que indican cuál es la caja donde podemos pagar si compramos hasta diez productos. En ese caso cuando la mercadería que hemos comprado no excede ese número, la elegimos porque sabemos que evitamos hacer la cola del que se lleva dos carros enteros de alimentos. Pero últimamente esa caja, de rápida solo tiene el cartel y es lo mismo que cualquiera de las otras, incluso a veces la cola para pagar es más larga que las del resto.
-Comida rápida: Atrás quedaron los días en que el conocido servicio rápido de una hamburguesería mundial, en especial el local de Palmares, era la mejor opción para comprar comida rápida y rápido. Si bien hay casos especiales como los viernes y sábados donde los jóvenes al regresar del boliche, llegan en multitud para comer una hamburguesa antes de irse a dormir, también tenemos una larga espera en días hábiles, sea cual sea el horario.
|
|
El que espera desespera reza la frase, y si es así, desde hace tiempo los mendocinos estamos desesperados. La alternativa que nos queda es la paciencia, el humor y la esperanza del cambio.
Una vez un pastor francés dijo que "la dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar".
En Mendoza tenemos muchas cosas para esperar, ¡sonrían somos dichosos!