El Ministerio de Agricultura de Brasil ordenó frenar la importación de frutas de Valle de Uco en Mendoza aduciendo riesgos sanitarios, según informó Juan Riveira, presiente de la Asociación de Productores de Frutas Frescas del Valle de Uco al programa Sin Verso que se emite por Radio Andina. El impacto para la producción de Mendoza sería de unos 30 millones de dólares que es lo que exporta al año la provincia a Brasil en peras y manzanas.
Según informó el productor, se publicó en el Boletín Oficial de Brasil la decisión de cerrar la frontera a la fruta de pepita de la Argentina, esto es peras y manzanas, por aspectos sanitarios vinculados a la plaga de la Carpocapsa.
Según establece la resolución del Ministerio de Agricultura de Brasil, el freno a la importación no afecta a los envíos que ya tienen su licencia de importación, esto es el documento que les permite su ingreso. La traba impuesta desde hoy sí afecta a los nuevos envíos que se intenten hacer desde hoy.
En los primeros días de abril estaba prevista una auditoria de plagas por parte de técnicos brasileños en Mendoza para analizar la aplicación o no de barreras sanitarias para proteger a la producción local. Pero hoy se sorprendieron todos con la imposición de barreras para el ingreso de fruta argentina a Brasil, lo que afecta a muchos camiones en tránsito con fruta de Mendoza a Brasil, advierte Riveira.
El dirigente agrario adelantó que están haciendo gestiones ante es Iscamen y el Senasa en la Nación para analizar esta situación y ver de qué forma se puede solucionar lo antes posible sin afectar a los camiones y envíos en tránsito hacia Brasil.
Los productos más afectados son las peras y las manzanas por un valor total de exportación de unos 30 millones de dólares al año. Y lo más afectado es la pera, ya que resiste menos tiempos de almacenaje que la manzana, explica Riveira, antes de señalar que lo ideal hubiera sido que desde Brasil se esperara a que termine la auditoria prevista para saber cuál es la situación de la plaga en Mendoza antes de avanzar con trabas a la importación.
Las trabas fitosanitarias impuestas por Brasil se suman a los problemas de competitividad que ya tiene la producción local en el vecino país, su principal cliente externo, debido a la fuerte devaluación del real (ya cotiza en torno a los R$3,20 por dólar). Y se suma a la crisis que la producción agrícola tiene en el mercado interno al que califican de saturado de producción que no se puede exportar.