El frente interno, la preocupación de Cornejo 2015
El radicalismo logró alcanzar la unidad frente a la batería de elecciones que se avecinan casi de manera inesperada y sorpresiva y mucho antes de lo que los líderes que la buscaban lo imaginaban. Cuando el país se debatía en pleno por la conmovedora muerte del fiscal Alberto Nisman, Julio Cobos confirmó que no buscará volver por la provincia y que su único objetivo y horizonte está puesto en la candidatura a presidente por el Frente Unen. Quizás Cobos vio algo que no todos advirtieron, pero es muy posible que haya evaluado que sus chances a nivel nacional se han recompuesto en medio del durísimo golpe recibido por el oficialismo al haberse desencadenado el caso Nisman.
Como fuere, Cobos alivió a la UCR provincial, logró disciplinarla detrás de quien más chances tiene de arrebatarle el gobierno al peronismo, el godoycruceño Alfredo Cornejo y alejó, de igual manera, una de las pocas salidas que el peronismo parece verle a su futuro electoral que se alimentaba de una segura herida de muerte de su principal oposición si entre Cobos y Cornejo se desataba la interna de cara a la gobernación.
Sin embargo, Cornejo no tendrá un camino de rosas en su camino a la gobernación. Porque la unidad del partido, de la que dependerá para garantizar su triunfo, puede costarle mucho en pos de su consolidación. Cuánto estará, el intendente de Godoy Cruz, dispuesto a ceder para que el resto del radicalismo que no controla a su placer lo apoye y le permita acceder a una victoria en las urnas, tanto en las PASO como en las generales de junio.
Rápido como un rayo Cobos, al confirmar que no será un obstáculo para Cornejo, se apuró en bendecir a Laura Montero en el segundo lugar de la fórmula para gobernador, detrás de Cornejo. Con ello acomodó a su fiel ex ministra de Economía cuando gobernó la provincia entre el 2003 y el 2007. Pero el resto de sus generales no tienen nada asegurado todavía. Y entre ellos hay dirigentes del interior que venderá caro su apoyo por asegurarse cargos legislativos, ya sea a nivel nacional como provincial.
Consciente de ello, anoche Cornejo comenzaba a desplegar su plan de seducción y acuerdos amplios dentro de su partido con los territoriales del Este mendocino: un puñado de intendentes alineados con Cobos que buscaban que el ex vicepresidente fuese candidato en la provincia para consolidarse. Allí juegan Abed, Mansur y Pinto entre otros.
El hueso más duro para limar que tendrá Cornejo será, paradójicamente en el territorio que domina a gusto, la comuna que gobierna con altos niveles de adhesión, Godoy Cruz. César Biffi quiere volver y se le animará a cualquiera de los delfines que Cornejo bendiga en el departamento. Hasta qué punto Cornejo resignará posiciones para evitar que la tropa se desmadre y debilite las fuerzas frente a la batalla por la provincia. Cuántas bancas a diputados y senadores provinciales cederá para gente que no maneja a su placer para contar con una legislatura afín en caso de que alcance la gobernación. Porque bien sabe que un gobernador sin legisladores es un gobernador sin poder, o al menos sin el poder que tanto conoce tras dos gestiones en Godoy Cruz.
El escenario provincial y lo que hará el flamante candidato a gobernador de la UCR para armar un plan sólido que no deje resquicios que pueda utilizar el oficialismo para derrotarlo es, por hoy un enigma. Al contrario de lo que diseña e intenta construir hacia afuera del partido, buscando un frente amplio, Frente por Mendoza lo llama, que incluya a todas las fuerzas posibles como el PRO y hasta el Frente Renovador de Sergio Massa para alcanzar el poder.