La discusión por el país que viene toma color y calor. El gobierno se aferra a su nueva estrategia, la del terror, la del miedo a lo desconocido para cuando ya no esté en el 2015. La oposición deambula, dispersa, en contradecir todo lo que fluye del oficialismo y hasta algunos de sus integrantes, para lamento del país los más, no tienen mejor idea para ganarse la adhesión de la gente que adelantar que revisarán y/o intentarán derogar las leyes más polémicas que se sancionaron durante los últimos años.
Esta última estrategia le ha dado a Cristina el argumento suficiente para seguir machacando en donde más le gusta: en todo aquello que ha generado más rechazo en la sociedad, pero que, en respuesta a lo que se cree un equívoco en general, le ha permitido cerrar más las filas de los fanáticos y de aquellos que hoy no descartan ganar las calles en defensa de un gobierno y de un modelo que creen, inexplicablemente, amenazado.
Pero en verdad, ¿en qué está pensando la gente? Una encuesta reciente, elaborada por Diagnóstico y Análisis, la consultora mendocina, da cuenta que cerca del 90 por ciento de los mendocinos no está de acuerdo con esa visión temeraria a la que le ha sacado fruto el gobierno de derogar en masa las leyes de esta época. El 89,33 por ciento no está para nada o poco de acuerdo en la derogación de leyes clave; mientras que el 10,6 por ciento está mucho o de acuerdo en esa medida post cristinismo.
Sin embargo, la ciudadanía parece querer un cambio brusco, lo que puede interpretarse como un fin de época o cambio de clima que se vive en la actualidad. Parece contradictorio si se analizan los números fríos respecto de lo que quiere el mendocino hoy. Ante la pregunta si apoyaría un nuevo gobierno dando continuidad a muchos de los logros con algunos cambios o si bien prefiere un nuevo gobierno con un cambio brusco en todo sentido, esta última opción se impone mayoritariamente con un 53,5 por ciento de los consultados, mientras que aquellos que quieren continuidad con cambios se han enrolado en un 43,3 por ciento de las respuestas.
Parece contradictorio con aquella pregunta si quiere derogación en masa o no. Pero en realidad se entiende uniendo otras respuestas, otras demandas de la ciudadanía y también en el gusto del electorado si los comicios fuesen hoy.
Esas respuestas las trae un trabajo de la consultora nacional Managment and Fit, tras un trabajo hecho recientemente en Mendoza. El 36 por ciento de los mendocinos consultados, si las elecciones fuesen hoy, votaría a Julio Cobos como candidato a presidente, seguido de Daniel Scioli con 18 por ciento, Mauricio Macri con un 13 por ciento y Sergio Massa con un 10 por ciento.
Cobos, para el electorado mendocino es el cambio con el sostenimiento de lo que se hizo bien. También Cobos gana, en Mendoza, en la interna del Frente Amplio Unen con un 60 por ciento de lo votantes seguido por el sanrafaelino Ernesto Sanz, muy lejos, con el 13 por ciento.
La consultora MyF también preguntó por el gusto de los mendocinos para la presidencia sin Cobos como candidato. En ese caso, el bonaerense Scioli obtendría un 22 por ciento, Macri un 20 por ciento, Massa un 16 y Hermes Binner un 10 por ciento.
El próximo gobierno, independientemente de quien gane, como ya se ha dicho varias veces tendrá por delante el tremendo desafío de recuperar económicamente el país y enderezarlo desde lo financiero, combatiendo la inflación en el medio, desde ya. Entre las urgencias, especialmente en Mendoza, estará meterse de lleno en la discusión sobre el perfil económico y productivo de la provincia.
MyF preguntó por la opinión de los mendocinos sobre la minería a secas. Si quiere o no minería el pueblo de Mendoza. El 45,8 por ciento de los consultado se inclina por el no rotundo al desarrollo minero, mientras el 36,7 por ciento se muestra a favor y un 16 por ciento dice que no tiene opinión.
Han cambiado las cosas desde la última medición de esta consultora. Entre el 2010 y el 2012 la misma empresa hizo un sondeo en torno a la minería. En aquel tiempo el 70 por ciento se mostraba absolutamente en contra, mientras que ahora la situación ha cambiado sensiblemente.
Datos, solo datos que permiten hacer un análisis sobre lo que se cree son las demandas y opiniones que hoy tenemos en Mendoza como en el país. Sólo una fotografía que en un país tan volátil puede variar de la noche a la mañana.