Brasil, Perú, Bolivia y toda Centroamérica mejoraron su situación económica y la mayoría de los indicadores sociales en los últimos cinco años; Colombia, Ecuador, México y Chile mostraron un comportamiento más estable, mientras que Argentina y Venezuela esos indicadores tuvieron un comportamiento a la baja, cuando en el 2008 se habían manifestado mejoras sustanciales en casi todos los niveles analizados.
Estos datos económicos y sociales de la región fueron dados a conocer ayer por la consultora Kantar Worldpanel, que ha monitoreado por diez años consecutivos las tendencias de los consumidores de Latinoamérica, realizando trabajos de campo en 15 países de la región, entre ellos el nuestro, Argentina.
El estudio ha confirmado que los últimos diez años en trazos gruesos, fueron para América Latina de los mejores a lo largo de toda su historia. La clase media se incrementó y mejoró notablemente el nivel de vida de sus pueblos, mientras que la pobreza retrocedió de manera significativa. Los datos no hicieron otra cosa que aseverar lo que se vio: que la crisis que azotó a los países centrales ubicados en Norteamérica, como Estados Unidos y en parte Canadá, como casi toda la comunidad europea benefició a los países de la región productores de commodities ubicándolos en un lugar de privilegio.
Pero ese famoso viento de cola que recibieron las naciones de la región, las que mejoraron sus niveles de competitividad de sus productos, no fue aprovechado de la mejor manera por los países, entre ellos Argentina y Venezuela, según se desprende de los resultados aportados por Kantar.
Tan es así, que desde el 2008 a esta parte, en Argentina retrocedieron los indicadores comparados con sus vecinos de la región. Sólo 2 de 10 argentinos describió un mejor balance en su situación actual comparada con la del 2008, un 18 por ciento sostuvo que pasó a comprar o adquirir bienes de mejor calidad de los que consumía en aquel año y 3 de 10 respondió que en estos cinco últimos años decidió y pudo gastar más dinero en viajes y vacaciones. Números sensiblemente más bajos que los que se pudieron registrar en Brasil, Perú y Bolivia, por caso, países en donde los encuestados confirmaron que se encuentran en todo sentido mucho mejor que en el 2008.
Un ejemplo de que las cosas empeoraron en la Argentina la refleja el gasto y el tiempo que los argentinos le dedicamos al deporte: hace cinco años 8 de cada 10 invertían mucho más en esa actividad que lo que destina en la actualidad y si bien la mitad de los consultados asegura que le puede dar a sus hijos una mejor educación, sólo el 7 por ciento afirma que hace una inversión extra en cursos de idiomas.
Según Kantar Worldpanel, el 16 por ciento de los hogares argentinos recibe actualmente algún tipo de beneficio social o planes asistenciales, ayuda en dinero que decide gastarla en primer lugar para comprar alimentos, en segundo lugar para adquirir vestimenta y calzado y en tercer lugar para comprar libros o materiales de estudio.
El trabajo ha dado cuenta de que el viento de cola, o la bonanza de los últimos años parece haberse detenido. La consultora sostiene que se atraviesa un panorama difícil para la región, pero en general aclara, los latinos son optimistas respecto del futuro de su hogar, porque el 56 por ciento cree que estará mejor en los próximos cinco años. Sin embargo, en cuanto a la situación del país, los latinoamericanos no se muestran tan esperanzados, a excepción de ciudadanos que viven en Chile, Brasil, Perú y Bolivia.