Real Madrid y Atlético de Madrid empataron hoy 1-1 en el primer asalto de la Supercopa de España tras un partido lleno de nervios e intensidad en el que los goles llegaron en los últimos 10 minutos.
La Supercopa española se definirá en el Calderón
James Rodríguez abrió la cuenta para el Real Madrid, pero el Atlético empató a los 88' a través de Raúl García y el encuentro finalizó 1 a 1. De esta manera, el partido de vuelta será clave.
Era un encuentro serio con dos equipos con muy diferentes propuestas, ambas igual de lícitas. En ese caso, la prosa del Atlético pudo con el verso del Real Madrid. El conjunto blanco tampoco encontró la inspiración individual de sus artistas y tanto Cristiano Ronaldo como Gareth Bale pasaron en silencio toda la primera parte. Tampoco hubo mucho de Karim Benzema, muy vigilado.
En ese escenario, el Atlético de Madrid es el rey y sabe cómo calentar a la grada rival, que la tomó con el árbitro y los jugadores rojiblancos por las pérdidas de tiempo. Y Miguel Angel Moyá, el arquero visitante, se fue inédito al descanso.
La segunda parte comenzó con noticia, pues se fue Cristiano Ronaldo por unas molestias y entró el colombiano James Rodríguez, quien debutó en el estadio Santiago Bernabéu. Y a los 47 minutos el Real Madrid realizó su primer disparo entre palos con un duro remate de Bale que sacó Moyá.
El Real Madrid encontró ritmo durante cinco minutos, pero el Atlético se encargó de volver a cortarlo con faltas y fricciones, justo lo que le interesaba. El encuentro se espesó, aunque el ritmo siguió siendo bueno, teniendo en cuenta que la temporada recién comenzó.. Y, por descontado, la tensión se mantuvo hasta el final: era un título entre dos enemigos extremos.
A los 78 minutos entró Ángel Di María y la hinchada blanca lo recibió con una clamorosa ovación. Dejó claro que no quiere que se vaya. La presencia del argentino inflamó la grada y el partido.
Dos minutos después llegó el gol del Real Madrid y lo anotó James Rodríguez, que lo celebró enloquecido. Kroos abrió a Carvajal, Benzema se enredó, el balón quedó suelto y el colombiano llegó desde atrás para marcar su primer gol del blanco.
Pero al Atlético siempre le quedará el balón parado para agarrarse a la vida. A tres minutos del final, Koke lanzó un saque de esquina, el balón pasó por un enjambre de piernas y Raúl García empujó a la red desde cerca.
Lo último del partido fue una mano en el área rojiblanca de Mario Suárez que el árbitro no vio. Debió ser penal, pero así se marchó el encuentro y el viernes, en el Vicente Calderón, se sabrá el campeón. Se promete otro encuentro lleno de nervios.
Fuente: dpa