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Bienestar y alimentación

La nutrición con sello mendocino: ¿es posible una alimentación completa a base de productos locales?

La Licenciada en Nutrición, Sofía Barberis, explica cómo lograr una alimentación completa en Mendoza aprovechando frutas, verduras entre otros productos locales.

Por Analía Martín

La nutrición es una pieza clave del bienestar y en Mendoza se vive un contexto privilegiado gracias a su condición de oasis agrícola. Frutas, verduras, cereales, aceite de oliva y frutos secos conforman la base de una dieta equilibrada que puede sostenerse con la producción local. Aun con la distancia del mar, la provincia ofrece recursos suficientes.

La riqueza de los alimentos locales

Quisimos indagar acerca de las posibilidades que tienen los mendocinos de poder llevar una dieta equilibrada y con los nutrientes necesarios a base de los alimentos locales. Para eso, consultamos a la Lic. en Nutrición Sofía Barberis, quien no sólo brindó un panorama de los alimentos disponibles, sino también de su valor nutricional.

¿Con lo que se produce en Mendoza es posible lograr una dieta equilibrada?

“Sí, totalmente. Tenemos aceite de oliva, legumbres, frutos secos como nueces y almendras, además de una gran variedad de frutas y verduras. Es cierto que no contamos con pescados frescos por la distancia al mar, pero aun así podemos llevar una alimentación completa y balanceada con lo que se cultiva en la provincia”, explicó Barberis.

alimentos mendocinos

Es posible llevar una correcta nutrición con los productos locales

Alimentos de estación que fortalecen la dieta

La especialista remarcó que aprovechar la estacionalidad es clave para enriquecer los menús. En primavera y verano se destacan ciruelas, damascos, duraznos, melón y sandía; mientras que en otoño e invierno ganan protagonismo uvas, peras, manzanas, cebollas y ajos. A esto se suman cereales, legumbres y frutos secos disponibles durante todo el año.

¿Qué alimentos de estación recomendaría priorizar en la dieta diaria?

—“Los de producción local siempre deben ser la primera opción. Si hablamos de frutas, en verano el durazno y el melón son excelentes; en invierno la uva y la manzana. Y algo que nunca debería faltar son las legumbres, al menos dos veces por semana, porque aportan proteína de calidad y fibra”, detalló.

Cambios en la dieta mendocina

Con la llegada de alimentos de otras provincias e importados, la oferta se amplió. Los pescados aportaron omega-3 y las frutas tropicales como el mango o la papaya, vitamina C. Sin embargo, Barberis advierte: “Lo problemático no es incorporar esos alimentos, sino el consumo cada vez mayor de ultraprocesados”, que están cargados de azúcares, grasas y sodio, responsables de enfermedades cardiovasculares y obesidad.

Consejos prácticos para familias mendocinas

Para aprovechar al máximo lo que ofrece la provincia, la nutricionista recomienda:

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En palabras de Barberis, “la clave está en mirar primero lo que nos brinda la tierra mendocina y hacer de esos alimentos la base de nuestra nutrición”.

A pesar de que Mendoza es predominantemente una provincia desértica, donde el cultivo puede presentar desafíos, la diversidad de productos locales permite que los mendocinos lleven una dieta equilibrada y completa, con todos los nutrientes necesarios para mantener la salud y el bienestar diario. Aprovechar frutas, verduras, cereales y frutos secos de estación es la clave para una nutrición consciente y sostenible.

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