La aprobación de la Ley de Desarrollo Local Minero en San Juan volvió a poner sobre la mesa un debate que atraviesa a todas las provincias con minería: cómo potenciar la participación de proveedores locales sin afectar la competitividad ni el desarrollo de los proyectos.
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Ley de proveedores mineros: la reflexión desde Mendoza sobre el modelo que aprobó San Juan
La Cámara Mendocina de Empresarios Mineros valoró el objetivo de fortalecer a las empresas locales, pero planteó que el desafío pasa por combinar ese impulso con competitividad, capacitación y una visión integrada entre provincias.
La norma sanjuanina busca incrementar la contratación de trabajadores y empresas de esa provincia, crea el Registro de Proveedores Mineros (RE.PRO.MIN.) y establece mecanismos para promover la compra local, con metas progresivas para el empleo y las adquisiciones siempre que existan condiciones competitivas de calidad, precio y capacidad de respuesta.
En Mendoza, donde la minería comienza una nueva etapa de crecimiento con proyectos de cobre en marcha, el tema también genera interés. Sin embargo, desde la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (CaMEM) consideran que la discusión debe darse con una mirada más amplia.
Competitividad, además de localía
El presidente de CaMEM, Guillermo Pensado, aseguró que la entidad respeta la decisión adoptada por San Juan, aunque entiende que el desarrollo de la industria "trasciende lo local" y debería pensarse desde una perspectiva regional.
"La localía es sumamente importante, pero también hay que pensar en el desarrollo de la logística", explicó. En ese sentido, sostuvo que el desafío consiste en generar herramientas que permitan a las empresas ser competitivas "más allá de la localía".
Para Pensado, la minería impone exigencias muy específicas que obligan a los proveedores a cumplir estándares internacionales. "La minería exige alcanzar estándares, certificaciones, perfiles técnicos y preparación del personal", remarcó.
Desde esa perspectiva, advirtió que las restricciones demasiado rígidas podrían terminar generando efectos no deseados. "A veces, con este tipo de limitaciones, afectamos el desarrollo de la propia industria", señaló.
Una cadena de valor con alcance regional
Desde la cámara mendocina consideran que el crecimiento del sector requiere una lógica de integración entre provincias mineras más que una competencia entre ellas.
"Hay que pensar la minería a escala regional", sostuvo Pensado, quien destacó que la competitividad también se construye a partir de la asociatividad entre empresas.
En ese camino, señaló que los proveedores que recién comienzan a participar de la actividad pueden fortalecerse mediante alianzas con compañías de mayor experiencia.
"Los proveedores más incipientes deben buscar socios estratégicos para aprender, incorporar capacidades y sostener los negocios en el tiempo. Se trata de transformar la ventaja de ser local, que es una ventaja comparativa, en una verdadera ventaja competitiva", explicó.
El desafío de fortalecer proveedores sin frenar inversiones
Pensado también indicó que el debate no es exclusivo de San Juan y que distintas provincias mineras enfrentan dificultades similares al momento de aplicar normativas que priorizan la contratación local.
"La mayoría de las provincias mineras están teniendo problemas con la aplicación de este tipo de leyes que limitan la instalación de proveedores de afuera", afirmó.
Según explicó, las empresas operadoras tienen interés en trabajar con proveedores locales porque eso mejora el vínculo con las comunidades y reduce costos logísticos. Sin embargo, aclaró que esa prioridad necesita estar acompañada por condiciones técnicas y operativas suficientes. "Las empresas quieren el trabajo local, pero si no están dadas las condiciones, eso termina afectando la producción", indicó.
Por eso consideró que no existen respuestas simples. "No es fácil de resolver. Lo importante es que esta discusión exista", resumió.
Un esquema gradual para acompañar el crecimiento
Como alternativa, desde CaMEM proponen avanzar en un sistema de "anillos" que priorice primero a las empresas ubicadas en las zonas de influencia de los proyectos, luego a las del resto de la provincia y, posteriormente, amplíe el alcance hacia otras regiones cuando sea necesario.
La idea, explicó Pensado, es acompañar el crecimiento de la oferta local sin comprometer la continuidad de los proyectos mineros.
En paralelo, la cámara viene desarrollando acciones de capacitación para preparar a las empresas mendocinas ante la expansión que se espera en los próximos años. "Desde CaMEM venimos trabajando en este desafío y en cómo ayudar a las empresas, capacitándolas para que cuando la industria crezca estén preparadas", concluyó.
Así, mientras San Juan pone en marcha una nueva herramienta para fortalecer su entramado productivo, en Mendoza el debate comienza a enfocarse en cómo combinar desarrollo local, competitividad y articulación regional para aprovechar las oportunidades que traerá la nueva etapa de la minería argentina.