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Minería

El mineral que está en cosméticos, pinturas y plásticos: Mendoza busca volver a producirlo

El proyecto Don Ernesto, en Uspallata, superó la audiencia pública y transita las últimas instancias administrativas antes de una posible reactivación. La iniciativa vuelve a poner el foco sobre un mineral con múltiples aplicaciones industriales y una larga historia productiva en Mendoza.

Por Cecilia Zabala

Mientras buena parte del debate sobre la minería en Mendoza gira alrededor del cobre o el litio, otro mineral comienza a recuperar protagonismo. Se trata del talco, una sustancia presente en productos de uso cotidiano que van desde pinturas y plásticos hasta medicamentos, alimentos y cosméticos.

Ese es precisamente el mineral que busca volver a producir el proyecto Don Ernesto, ubicado en Uspallata, una explotación histórica que dejó de funcionar en 1992 y que hoy atraviesa la etapa final del proceso de evaluación ambiental para reiniciar sus actividades.

La iniciativa ya superó la audiencia pública y ahora deberá cumplir una instancia prevista por el nuevo protocolo provincial de Consulta Previa, Libre e Informada a comunidades indígenas antes de que el Gobierno de Mendoza pueda aprobar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

Qué es el talco y por qué es un mineral tan utilizado

Aunque para muchas personas el talco se asocia únicamente con productos de higiene personal, su utilización industrial es mucho más amplia.

Desde el punto de vista geológico, se trata de un silicato de magnesio hidratado, perteneciente al grupo de los filosilicatos. Es considerado el mineral más blando que existe en la escala de Mohs, característica que le otorga propiedades muy valoradas por distintas industrias.

Por sus propiedades, el talco es utilizado como carga mineral o materia prima en numerosos procesos industriales.

Además de su suavidad, el talco es naturalmente hidrofóbico —rechaza el agua—, posee afinidad con aceites, es químicamente estable, soporta temperaturas elevadas, actúa como aislante térmico y eléctrico y no es inflamable.

Estas propiedades hacen que sea utilizado como carga mineral o materia prima en numerosos procesos industriales.

Mucho más que cosméticos

El uso más conocido del talco probablemente sea el cosmético, pero representa apenas una parte de su mercado.

Actualmente se emplea en la fabricación de:

En la industria del plástico, por ejemplo, mejora la rigidez y resistencia de piezas utilizadas en automóviles y electrodomésticos. En pinturas aporta mayor cubritividad y durabilidad. En el papel mejora la calidad superficial y la impresión. También interviene en la elaboración de porcelanas y cerámicos técnicos.

Su demanda sostenida convierte al talco en uno de los minerales industriales con mayor diversidad de aplicaciones.

La historia de una mina que llegó a ser la principal productora del país

El proyecto Don Ernesto forma parte de un conjunto de explotaciones históricas integrado también por La Mendocina y Rivadavia, ubicadas en la zona de Uspallata.

Durante varias décadas estas minas fueron operadas por la familia Caccavari y alcanzaron un nivel de producción que las convirtió en una de las principales referencias nacionales para este mineral.

Según los antecedentes del proyecto, en sus mejores años llegaron a extraerse alrededor de 1.500 toneladas mensuales entre todas las minas del grupo.

La actividad cesó en 1992 y desde entonces el yacimiento permaneció inactivo.

Hoy, los descendientes de aquella familia, asociados con nuevos emprendedores mendocinos, impulsan la iniciativa para reactivar la explotación y volver a posicionar al talco mendocino dentro del mercado nacional.

El propio impulsor del proyecto -nieto del antiguo productor- ha señalado que el potencial continúa siendo importante, recordando que Don Ernesto llegó a ser la mayor productora de talco del país.

En qué etapa se encuentra el proyecto

La reactivación de Don Ernesto se encuentra actualmente en la fase final del procedimiento ambiental. El proyecto ya atravesó la audiencia pública convocada por el Gobierno provincial, instancia en la que vecinos, especialistas y organizaciones pudieron expresar opiniones sobre el Informe de Impacto Ambiental presentado por la empresa, y el 80% de los participantes avaló su reactivación.

En abril de 2025 se desarrolló la audiencia pública, con 80% de expositores a favor de la reactivación de la mina.

Según informó la Dirección de Minería, el expediente cuenta además con dictámenes técnicos elaborados por la Fundación CRICYT y distintos organismos especializados, entre ellos Irrigación, IADIZA, la Dirección de Hidráulica y la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque.

Sin embargo, antes de que pueda emitirse la Declaración de Impacto Ambiental todavía resta un paso: la Consulta Previa, Libre e Informada a las comunidades indígenas que puedan verse alcanzadas por el proyecto.

Una instancia nueva dentro del procedimiento minero

Esta consulta no reemplaza a la audiencia pública, sino que constituye una instancia diferente incorporada recientemente por Mendoza.

El Gobierno provincial aprobó este año el Protocolo de Consulta Previa, Libre e Informada, mediante la Resolución 130/2025, que reglamenta la participación de pueblos originarios en proyectos mineros conforme al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Constitución Nacional y la Constitución de Mendoza.

El procedimiento exige garantizar que las comunidades indígenas puedan ser consultadas antes de que se autorice un emprendimiento que pueda involucrar sus derechos o intereses.

La normativa también obliga a las empresas a presentar una Declaración Jurada de Buenas Prácticas y forma parte del nuevo Código de Procedimiento Minero, que incorpora criterios vinculados con la responsabilidad social y la vinculación comunitaria.

Por qué Don Ernesto no pasa por la Legislatura

A diferencia de los proyectos metalíferos, la reactivación de Don Ernesto no deberá ser tratada por la Legislatura provincial. La razón es que el talco está clasificado dentro de los llamados minerales de segunda categoría, utilizados principalmente con fines industriales.

En consecuencia, una vez finalizado el proceso de consulta a comunidades indígenas y emitida la Declaración de Impacto Ambiental por parte de la autoridad competente, el proyecto podrá obtener la autorización administrativa sin requerir una ley específica de la Legislatura.

Un proyecto que muestra otra cara de la minería mendocina

La eventual reactivación de Don Ernesto también pone sobre la mesa una faceta menos conocida de la minería provincial. Mientras el cobre concentra gran parte de las inversiones y del debate público por su papel en la transición energética, existen otros minerales industriales con mercados consolidados y aplicaciones cotidianas que también forman parte del potencial geológico mendocino.

El caso del talco ilustra esa diversidad. No se trata de un recurso destinado a la exportación de grandes volúmenes ni de un proyecto de escala comparable con los grandes emprendimientos metalíferos, pero sí de una actividad con antecedentes productivos, demanda sostenida y posibilidades de generar empleo y reactivar una explotación histórica que durante décadas posicionó a Mendoza como una de las principales productoras del país.

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