ver más
°
Apertura

Minería argentina: preocupación por el avance de proveedores chilenos

La apertura económica de Javier Milei impulsa la minería, pero crece la preocupación por el avance de empresas y proveedores extranjeros en el país

Por Marcelo López Álvarez

El modelo aperturista del Gobierno argentino de Javier Milei comienza también a preocupar a sectores que hasta ahora solo festejaban los beneficios. Es el caso de la minería argentina que, más allá de festejar el compromiso prominero del Ejecutivo, comienza a advertir con preocupación el desembarco de proveedores chilenos y mineros con fuerza entre los proveedores del sector.

Las declaraciones del presidente del Consejo Minero de Chile, Joaquín Villarino, resonaron fuerte a ambos lados de la cordillera. “Los argentinos no son buenos en minería, van a necesitar que los chilenos crucemos la cordillera y les expliquemos cómo se hace”, dijo en junio, en un gesto que no solo generó controversia sino que también pareció anticipar una estrategia en marcha. Lejos de tratarse de una mera provocación retórica, sus palabras se inscriben en un proceso más amplio: la internacionalización de las más de 8.000 empresas proveedoras del sector minero chileno, liderada por el organismo estatal ProChile.

Mientras Argentina proyecta su despegue minero con proyectos de cobre y litio como Los Azules, Josemaría o Vicuña, el país vecino no solo se posiciona como un socio potencial, sino también como un competidor directo. El despliegue estratégico de ProChile, con énfasis en ferias internacionales, programas de acompañamiento para pymes y startups, y una fuerte marca país asociada a la sostenibilidad y la innovación, se ha convertido en un mecanismo eficaz para ganar presencia en mercados clave del continente, incluida la Argentina.

Pero no es solo Chile. Aprovechando las condiciones que plantea el Gobierno de Javier Milei, los proveedores mineros del Perú también observan con interés la posible actividad en el país y tuvieron una fuerte presencia en las últimas ferias mineras en la Argentina.

La avanzada chilena: ferias, innovación y tratados

Chile ha puesto en marcha una política de internacionalización agresiva, sustentada en la participación en eventos como Perumin (Perú) y Exposibram (Brasil), y el impulso a startups tecnológicas enfocadas en software, sensores IoT y soluciones de eficiencia energética. En palabras de Lorena Sepúlveda, directora de ProChile, “el proceso de internacionalización no termina en la feria”, sino que incluye apoyo en negociaciones, diagnósticos de competitividad y alianzas estratégicas con empresas locales.

Este enfoque comienza a dar resultados tangibles: firmas chilenas ya operan en Canadá, Australia y, desde hace poco, también en San Juan, en el marco del Tratado Binacional Minero firmado con Argentina en 1999. Este acuerdo, que permite la libre circulación de insumos y equipos en zonas de frontera para proyectos mineros, hoy es cuestionado por sectores empresarios sanjuaninos que denuncian una creciente competencia desleal.

image

En la última San Juan Minera fue notable la aparición de proveedores peruanos y chilenos ofreciendo sus servicios a la minería argentina.

San Juan: proveedores locales en alerta

El caso más visible de este conflicto es el proyecto Vicuña, impulsado por el grupo Lundin, que contempla los yacimientos Josemaría y Filo del Sol. Según la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), ya hay al menos cinco empresas chilenas operando con contratos activos, logística pesada, vehículos identificados y ventajas económicas notables.

“Es una competencia desleal”, denunció el presidente de CAPRIMSA, Fernando Godoy. Las diferencias son sustanciales: alquilar una camioneta en La Serena cuesta menos de la mitad que hacerlo en San Juan; las camperas, insumos y repuestos también son más baratos debido a una carga impositiva inferior en Chile. “El sistema económico argentino nos castiga. Pero si no hay intervención política, vamos a quedarnos mirando cómo otros se llevan el trabajo”, advirtió.

Godoy subrayó que, si bien algunos trabajadores chilenos están debidamente registrados, muchos no lo están, y que la mayoría de los insumosvehículos, maquinaria, indumentaria— duplican su valor en Argentina. El problema, según explicó, no es con Chile, sino con la falta de respuestas políticas locales.

El Tratado Binacional bajo la lupa

Firmado en 1999, en un contexto económico argentino muy diferente, el Tratado Binacional Minero garantiza condiciones de libre tránsito y operación para proyectos fronterizos. En los hechos, permite que empresas chilenas participen de licitaciones y contratos en territorio argentino con ventajas estructurales que los proveedores locales no pueden igualar. “Chile está encantado con el tratado. Nosotros deberíamos al menos discutirlo”, opinó Godoy, preocupado por una posible renovación automática en 2029.

Desde CAPRIMSA aseguran que hay más de 30 empresas sanjuaninas radicadas en la provincia, preparadas para prestar servicios, desde transporte hasta perforación. “Pero si el terreno se sigue ganando desde afuera, todo puede cambiar”, alertó.

La promesa del Compre Local

En este contexto, las miradas se vuelven hacia el Ministerio de Minería de San Juan y el gobierno provincial. La herramienta política más discutida hoy es la ley de Compre Local, aún en fase de debate. Su objetivo: establecer criterios objetivos y medibles que den previsibilidad a los proveedores sanjuaninos y regulen las condiciones de competencia.

San Juan no puede crecer en minería sin que crezcan su comunidad y sus proveedores”, sostuvo el ministro Juan Pablo Perea, quien aseguró que la ley en preparación no impondrá cupos arbitrarios, sino que buscará ordenar y equilibrar la competencia. Las empresas mineras deberán presentar planes concretos sobre su vínculo con los proveedores locales, especificando qué compran, a quiénes y en qué rubros.

Perea subrayó que el gobierno no puede intervenir en las decisiones financieras de las mineras, pero sí exigir licitaciones transparentes, instancias de diálogo y condiciones para que los proveedores locales compitan en igualdad. “Los recursos y las ganancias que genera San Juan deben tributar y quedarse en San Juan”, afirmó.

Una batalla en desarrollo

Mientras Vicuña avanza en la construcción de su camino hacia la mina y presenta actualizaciones de su Declaración de Impacto Ambiental, desde CAPRIMSA insisten en que el diálogo con esa empresa es casi inexistente. Contrasta con el vínculo fluido que han logrado con Veladero, otro proyecto minero clave en la provincia.

Godoy sostiene que, si no se avanza pronto con la ley de Compre Local, el mercado sanjuanino podría inundarse de contratistas chilenos en desmedro de empresas que llevan años invirtiendo y operando en la provincia. Según sus estimaciones, Vicuña podría demandar hasta 700 proveedores, una cifra que duplica la del actual proyecto Veladero. “Los chilenos vienen, trabajan y se van. Nosotros estamos acá en las buenas y en las malas”, resumió.

El escenario anticipa una disputa cada vez más visible entre la política de internacionalización chilena y la necesidad argentina de proteger a sus proveedores. La solución, como coinciden todos los actores, no será fácil ni rápida. Pero el momento de discutir reglas claras, para muchos, es ahora.

Con información propia y Tiempo de San Juan, Club Minero y Minería y Desarrollo.

Te Puede Interesar