"No se puede querer lo que no se conoce. Por eso pretendemos que las más de 1.000 empresas que representamos se involucren en eso". A Gonzalo Losa, miembro del ala joven de la UIA (Unión Industrial Argentina) la frase le valió muchos aplausos del auditorio. Es que la brecha entre la capacitación y/o educación para el trabajo y la demanda laboral para ocupar un empleo calificado estuvo en el centro de la discusión durante el 2do Foro de Jóvenes de la Industria Nacional organizado por Asinmet en Mendoza.
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Empleo calificado, el debate de jóvenes industriales en Mendoza
Pasantías ¿sí o no? ¿Cómo deberían orientarse? ¿Cuál es y cómo está el vínculo entre empresas y escuelas? Fueron algunos de los tópicos que se tocaron en los distintos paneles del evento. Un foro en el que se intercambiaron experiencias sobre una preocupación común: cómo revertir el déficit que representa, frente a la demanda del sector industrial, una oferta laboral insuficiente en cantidad y calidad.
"En donde estamos se viene trabajando con pasantías desde hace más de 60 años. Pero la calidad de los alumnos ha ido deteriorándose con el tiempo", aportó Juan Pablo Frund, de ADIMRA (Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina), oriundo de Rafaela, Santa Fe.
Eso dio origen, según Frund, a una idea para buscar la solución: armar un fondo para financiar un centro de capacitación "que se financia en un 75% con la recaudación de Ingresos Brutos".
Por su parte, Carolina Martínez, responsable del área que agrupa a los jóvenes empresarios y dirigente de la FEM (Federación Económica de Mendoza) trazó un panorama de la situación en la provincia.
"Tenemos un déficit de oficios. No sólo hay que trabajar en las habilidades blandas sino también en las duras, y para eso las prácticas profesionalizantes son claves", apuntó la dirigente mendocina.
Algunos antecedentes, aunque escasos, marcan el camino a seguir. Es el caso de GEN Técnico, un programa que arrancó en 2019 para acercar a los estudiantes al día a día de una industria, de la mano de la firma Tassaroli, de San Rafael, y el grupo Techint.
Según Antonella Tassaroli, "implica visitas a las fábricas, prácticas de los estudiantes y capacitar a docentes, en donde hemos hecho foco este año. También hay un test para detectar fortalezas y debilidades en las escuelas, de las que ya sumamos seis entre San Rafael, Alvear y Malargüe y finalmente un proyecto superador que deben presentar los alumnos".
El Estado ¿un competidor?
En el medio, algunas realidades marcan que ciertas cosas cambiaron de una generación a la otra. Y que no todos los jóvenes parecen interesarse en trabajar en el sector privado.
Carolina Martínez, de la FEM (Federación Económica de Mendoza), lo resumió con un ejemplo concreto.
"Hicimos una encuesta hace un tiempo entre estudiantes. Y una pregunta era acerca de qué querían ser de grandes. Casi un 50% respondió "empleado público"", reseñó Martínez, antes de señalar la "federalización" para atacar las necesidades laborales y formativas en las distintas regiones de Mendoza.
Al respecto, la referente de FEM Joven rescató dos líneas de acción para volver a atraerlos a la actividad privada. Una de ellas es un proyecto de ley de "educación financiera para que los chicos sepan cómo convertir los sueños en un emprendimiento concreto. Porque no es tan fácil sostener un negocio y se requiere conocimiento".
La restante es el vínculo con la academia. Para eso, la FEM lleva adelante un convenio con la UNCuyo "que permite, además de poder trabajar con incubadora de empresas, cruzar la formación necesaria para el empleo con la demanda", y que para Martínez puede servir como red de contención para el éxodo de jóvenes que buscan su futuro en el exterior.
Desafíos 2023
En cambiar el rumbo coincidieron los representantes de la nueva generación de las distintas cámaras industriales. Incluso hubo demandas al Ministerio de Trabajo, desde donde recogieron el guante.
Al respecto, Frund comparó que "cuando surgieron las ENET, la escuela técnica le marcaba el camino a la industria. Hoy es al revés, pero creo que hay que seguir así".
En sintonía con Losa, la sanrafaelina Tassarolli profundizó la importancia de pasar de teoría a práctica. "Los chicos deben aprender haciendo, y para eso hay que aggiornar al sistema educativo que tenemos", subrayó.
A propósito de actualizar, en la apertura el propio presidente de Asinmet y anfitrión del Foro, Mariano Gûizzo había reclamado por la necesidad de modernizar los convenios colectivos de trabajo, muchos de los cuales datan de la década de los `70. Y con ellos, la relación empresas/cámaras y gremios.
Para el jefe de gabinete del Ministerio de Trabajo, Roberto Sukerman "hay que rediscutir todo lo que significa modernizar el marco laboral actual. Pero no resulta tan fácil, porque hoy por hoy se impulsa la incorporación de nuevas tecnologías y eso, al mismo tiempo, puede poner en riesgo la estabilidad de muchos trabajadores".
En tanto, el mercado del empleo en Mendoza muestra cierta recuperación en relación a la crisis desatada por la pandemia. Pero el dato difícil de digerir es que la estadística de generación de trabajo registrado casi no se ha movido.
Ese fue uno de los temas observados por Franco Totero, de la firma SurTécnica y miembro del ala joven de Asinmet.
Para Totero "tras perder 20 mil puestos en 2020, recuperamos los niveles de empleo prepandemia. Pero Mendoza no ha generado nuevos en los últimos diez años". Y si bien destacó algunos avances con programas provinciales de estímulo a la contratación como Enlace y Enlazados, aprovechó la ocasión para señalar la necesidad de promover otras actividades como la minería "en la cual Mendoza debe fortalecer la cadena de valor".