Cerró una histórica conservera de San Rafael: deudas millonarias y preocupación por los trabajadores
La histórica conservera Alisan SRL cerró sus puertas definitivamente en San Rafael. Más de 35 empleados quedaron sin trabajo y otros 100 temporarios no podrán renovar sus contratos.
La empresa, ubicada sobre avenida Balloffet al 2200, atravesaba desde hacía varios meses una delicada situación económica y financiera, marcada por conflictos entre sus socios, salarios atrasados, una fuerte caída de la producción y deudas millonarias.
El desenlace pone fin a la actividad de una fábrica vinculada a más de siete décadas de historia conservera en el departamento y representa un nuevo golpe para el sector industrial del sur mendocino.
Una crisis que comenzó con conflictos entre los propietarios
Los problemas de Alisan SRL comenzaron a profundizarse hacia fines de 2025, cuando surgieron diferencias entre los socios de la firma, Pedro Pascual Sánchez y Mario Óscar Cianci. Uno de los propietarios se habría opuesto a que la empresa ingresara en concurso de acreedores, situación que desencadenó una disputa entre ambos, quienes mantienen un vínculo familiar.
A este escenario se sumó, de acuerdo con el testimonio de un exempleado, la venta de una máquina considerada fundamental para el funcionamiento de la planta. Con el correr de los meses, la producción comenzó a disminuir y los trabajadores empezaron a sufrir importantes atrasos en el cobro de sus salarios.
La situación derivó en una paralización de las actividades y en una creciente incertidumbre sobre el futuro laboral de las familias que dependían de la conservera.
Reclamo salarial y trabajadores que exigen sus indemnizaciones
Durante los últimos meses, los empleados realizaron manifestaciones frente a las instalaciones de la empresa y mantuvieron reuniones con sus propietarios para intentar encontrar una solución. Sin embargo, según denunciaron los trabajadores, los compromisos asumidos para regularizar los salarios adeudados no se cumplieron.
El conflicto ya había tomado estado público durante agosto y septiembre, cuando los empleados advertían sobre la paralización de la planta y reclamaban respuestas ante la falta de ingresos. Tras confirmarse el cierre, los exempleados comenzaron a impulsar reclamos legales para obtener el pago de las indemnizaciones y demás conceptos laborales adeudados.
Las gestiones cuentan con el acompañamiento del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de San Rafael, encabezado por Ricardo Bertero, quien también conduce la CGT local. No obstante, algunos trabajadores expresaron cuestionamientos hacia la actuación del dirigente sindical, al considerar que la intervención gremial debió ser más firme durante los meses previos al cierre.
La principal preocupación de los afectados pasa ahora por la posibilidad concreta de recuperar los salarios pendientes y cobrar las indemnizaciones correspondientes, teniendo en cuenta el delicado estado financiero de la firma.
Deudas millonarias y cheques rechazados: la situación financiera de Alisan SRL
La crisis económica de la conservera también quedó reflejada en sus antecedentes financieros. Según los datos atribuidos a los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Alisan SRL acumuló cheques rechazados por un monto de $1.805.783.652,25, distribuidos en tres entidades bancarias.
A esta situación se suma un pasivo bancario informado de $3.041.682, con atrasos superiores a los 90 días. El volumen de los compromisos financieros genera incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para afrontar las obligaciones pendientes con sus exempleados. En este escenario, los trabajadores buscan avanzar por la vía legal para intentar garantizar el cobro de sus acreencias laborales.
El final de una histórica fábrica conservera de San Rafael
El cierre de Alisan SRL representa también la pérdida de una actividad industrial estrechamente vinculada con la historia productiva de San Rafael. La trayectoria de la fábrica se remonta a 1951, y sus instalaciones fueron reconocidas durante décadas por la elaboración de conservas y productos alimenticios comercializados bajo la marca Mora.
La empresa formó parte del entramado agroindustrial del departamento, una actividad históricamente relacionada con la producción agrícola y el procesamiento de materias primas de la región.
Su cierre se produce en un contexto de dificultades para distintas empresas conserveras del sur mendocino, donde los problemas financieros y la reducción de la actividad vienen generando preocupación por la continuidad de las fuentes laborales. Diario San Rafael
Más de 35 trabajadores permanentes quedaron sin empleo y otros 100 temporarios perdieron la posibilidad de regresar a la planta durante la próxima temporada.
Detrás del cierre de la histórica conservera quedan familias que esperan respuestas y un conflicto laboral cuyo desenlace dependerá de las gestiones legales para recuperar los salarios y las indemnizaciones adeudadas.