El cierre sostenido de comercios en Malargüe durante 2026 enciende alarmas en la economía local. Costos fijos elevados, caída de ingresos, suba de alquileres y presión impositiva conforman un escenario complejo que impacta en distintos rubros, con locales vacíos en zonas céntricas y creciente incertidumbre entre comerciantes.
Alquileres, tarifas y caída del consumo, el combo que al igual que el país, golpea a Malargüe
Desde la Cámara de Comercio de Malargüe aseguran que sostener un local es inviable y crece la preocupación por el futuro del sector.
De lo que va del años, diversos comercios en Malargüe han cerrado sus puertas en rubros variados, incluidos los gastronómicos, lo que profundiza la preocupación en distintos sectores de la economía local. La situación refleja un contexto adverso que no solo responde a variables nacionales, sino también a características propias del consumo y el flujo económico del departamento.
Crisis en el comercio de Malargüe
En diálogo con SITIO ANDINO, Gabriel Ginart, presidente de la Cámara de Comercio de Malargüe, señaló que “el comercio está pasando una situación muy parecida” a la del resto del país. Sin embargo, remarcó que en el ámbito local el escenario se agrava debido a la falta de actividades económicas diversificadas, como industrias, y a la fuerte dependencia del flujo de dinero proveniente del sector público.
Al analizar las causas del cierre de negocios, Ginart explicó que sostener un local abierto “es muy difícil por los costos fijos elevados”, en un contexto donde los ingresos han disminuido considerablemente. Esta combinación impide alcanzar el “punto de equilibrio”, lo que termina forzando a muchos comerciantes a cesar sus actividades.
Entre los factores determinantes, el dirigente destacó el incremento en los costos de servicios, especialmente la electricidad, que ha registrado aumentos de entre el 200% y el 300%. A esto se suman los valores de los alquileres comerciales, que en la zona céntrica parten desde el millón de pesos y pueden alcanzar los dos millones y medio, e incluso superar los 2.500 dólares en algunos casos.
Gabriel Ginart también hizo referencia a la presión tributaria nacional, mencionando el Formulario 931 de ARCA como un ejemplo de las obligaciones que muchos comerciantes no logran afrontar. Esta situación, indicó, ha derivado en embargos por parte del organismo recaudador, complicando aún más la continuidad de los negocios.
“Mes a mes se cierran más comercios”, advirtió el presidente de la Cámara de Comercio, describiendo un panorama que genera incertidumbre creciente en el sector.
Alquileres de locales comerciales en Malargüe
Por su parte, Alfonsina Cara, titular de Inmobiliaria Montecara, confirmó que la demanda de locales comerciales ha disminuido. “Está costando que se alquilen”, afirmó, en contraste con períodos anteriores donde la rotación era más dinámica. Asimismo, ratificó que los precios han aumentado, especialmente en Avenida San Martín.
En tanto, Arión González, comerciante de la zona céntrica, aseguró que la situación económica está cada vez peor. Con 27 años de trayectoria en Malargüe, señaló que nunca había visto tantos locales vacíos en una arteria principal. Incluso, reconoció que evalúa la continuidad de su negocio, en un contexto que amenaza con ampliar la lista de cierres en el departamento, la región y el país.