Beatriz Carrique, referente del maxi básquet femenino argentino, fue elegida como jugadora destacada del Campeonato Argentino +65, donde la provincia de Mendoza se consagró tricampeón nacional. Con más de 50 años vinculada al básquet femenino, la protagonista es una voz autorizada para hablar del rol de la mujer en el deporte, el trabajo en equipo y la importancia de la actividad física como herramienta de salud y transformación social.
El torneo nacional se llevó a cabo recientemente en Buenos Aires y reunió a mujeres mayores de 65 años de todo el país. Carrique, formada en la Universidad Nacional de Córdoba, sigue compitiendo activamente y es parte de una generación pionera que allanó el camino para que miles de mujeres puedan hoy practicar, competir y disfrutar del deporte amateur femenino.
“Mi primer acercamiento al básquet fue a los 14 años, cuando en mi secundaria se armó el primer equipo femenino en la UNC, con mi querida y recordada DT Beatriz Guevara”, contó Carrique, quien compartió equipo con sus hermanas, su prima y su cuñada.
Desde aquel inicio, el acompañamiento familiar y el amor por el básquet argentino se convirtieron en los dos motores que la mantuvieron unida al deporte durante más de cinco décadas. “Nunca tuvimos inconvenientes o vimos diferencias con los varones por ser mujeres. En esa época ya muchas niñas jugaban y competíamos asiduamente, con el empuje de los padres siempre”, recordó.
Compromiso y superación en el deporte: jugar y criar en simultáneo
Además de jugadora, Beatriz es madre de cuatro hijos, trabajadora y profesional. En ese sentido, valoró el impacto positivo que tuvo el deporte en su vida personal y laboral. “Con amor, perseverancia y apoyo pude convivir con mis estudios, la profesión, la familia… y seguir conectada al deporte, que es mi cable a tierra”, sostuvo.
Carrique también celebró el cambio cultural que permite ver a más mujeres adultas y mayores acercarse al deporte. “Creo que la generación anterior tuvo el desafío mayor: el de abrir el camino. Pero hoy hay muchas mujeres grandes que se animan a hacer actividad física, a cuidarse, a dedicarse a su bienestar. Y eso es fantástico”, señaló.
Con emoción, relató lo que significó ser campeona nacional con la categoría +65 y recibir un reconocimiento individual: “Imaginate mi felicidad. Haber sido jugadora destacada fue un gran orgullo. Me muestra que todavía estamos en carrera, que sí se puede y que nunca es tarde para lo que te propongas”.
Valores y deporte: el legado de una referente
Detrás del logro deportivo, Carrique remarcó el valor colectivo del equipo. “Fue gracias a que somos un EQUIPO con todas las letras, con una gran DT como Nadi Toledo. Es un grupo hermoso que transmite compromiso, pasión y compañerismo”, expresó.
Sobre el impacto del básquet femenino en la vida cotidiana, la entrevistada reflexionó: “Gracias a los valores que me ha inculcado el deporte soy una persona templada, fuerte, positiva y resistente. Esos valores me ayudaron a enfrentar la vida tal como es, con buenas y malas, y eso es lo que trato de transmitir”.
Finalmente, dejó un mensaje poderoso para quienes hoy estén pensando en comenzar alguna actividad: “Tomen el deporte como una medicina, como un alimento para el cuerpo y el alma. No importa la edad, el límite ya lo conocemos. Además, lo social que te da esto es maravilloso: las amigas, las risas, los llantos, los viajes. Todo eso también es el deporte”, manifestó.
Carrique pidió mayor difusión para el maxibásquet femenino argentino y el trabajo de miles de mujeres deportistas en todo el país. “Me gustaría que se dé más difusión. Somos una Asociación con sede propia, con más de 30 años de trayectoria y mujeres de 30 a más de 75 años compitiendo todo el año. Y eso, lamentablemente, no se conoce. Mi reconocimiento y orgullo es por todas y cada una de ellas”, concluyó.
La final del básquet que festejó Mendoza
El seleccionado femenino de básquetbol de Mendoza se consagró campeón argentino de Maxibásquet +65 tras vencer en la final a Buenos Aires por 41 a 38.
El torneo nacional se disputó este domingo en las instalaciones del Cenard, el ISEF y el Centro Deportivo de la UBA, y reunió a los mejores equipos del país en la categoría de mayores de 65 años.