Cada 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. La fecha fue establecida en el año 2002 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con el objetivo de sensibilizar y concientizar a la sociedad y a los Estados gubernamentales para adoptar acciones que ayuden en la prevención y erradicación. ¿Cómo es esta situación en el país y en la provincia de Mendoza?, ¿qué sector tiene la mayor prevalencia de casos?, ¿cuáles son las consecuencias que puede tener en los menores de edad?
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Trabajo infantil: la situación en Mendoza y en Cuyo
En el 2017 se realizó por primera vez en Argentina la Encuesta de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes (EANNA). Los resultados que arrojó en la Región de Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis) indicaban que la incidencia de explotación infantil era de 7,1% en áreas urbanas y de 15,6% en áreas rurales. De estos porcentajes, el 3,5% desarrollaba actividades para el mercado en el primer caso y 7,4% en el segundo.
Estos porcentajes, en números reales, indicaban que: 53 mil niños y niñas de entre 5 y 15 años estaban trabajando, la mitad para el trabajo y los restantes se repartían en tareas de autoconsumo y en trabajo doméstico intenso. Desde la Agencia Territorial de Empleo, sede Mendoza, compartieron algunos datos provinciales al respecto.
Qué dicen los números más recientes sobre trabajo infantil en Mendoza
“Del 2015 al 2019, se detectaron cuatro casos de trabajo infantil en la tarea de inspección que hizo el ministerio y 54 fueron de trabajo adolescente. Ahora bien, del 2020 al 2023, se han detectado 26 niños y niñas que están en condiciones de trabajo infantil y 62 en el trabajo adolescente. La actividad agrícola es la que tiene mayor incidencia de casos pero también es cierto que es la más visible porque hay un grupo de niños, especialmente de niñas, que desarrollan labores en el interior de la casa como tareas de cuidado, cocina y limpieza”, explicó Gonzalo Navarro, responsable de la Agencia Territorial de Empleo, sede Mendoza, dependiente del Ministerio de Trabajo de la Nación.
“El 10% de los niños y las niñas en Argentina están expuestos a la explotación infantil. El 16% de los jóvenes entre 15 y 17 años, está vinculado a alguna actividad relacionada con el mercado. Y, en el caso de las niñas, el 18% está vinculado a tareas de cuidado, porcentaje que en los varones es del 8%”, agregó.
(Algunas) consecuencias del trabajo infantil
Navarro señaló que en Argentina, más de la mitad de los niños son pobres y más de la mitad de los pobres son niños. “Entonces, si en el país, tenemos casi un 40% de informalidad laboral y, en Mendoza concretamente, más del 42%, todos los índices de precariedad se profundizan también en lo en los niños y, especialmente, en las niñas”, dijo.
“Sucede también que hay una romantización del trabajo infantil y esto no debería ser así: si un niño/a está desarrollando tareas de trabajo cuando tiene que estar, por ejemplo, en la escuela, es porque hay un conjunto de instituciones que fracasaron. Seguramente, todos hemos escuchado la experiencia de otra persona que nos cuenta que cuando era chico/a trabajaba y que había sido bueno y enumera sus motivos. Lo cierto es que no hay que olvidar ni pasar por alto que los niños/as que están vinculados al mundo laboral, están en una edad en la que no lo tienen que hacer, ni de la manera en la que lo hacen, porque después da lugar a otras problemáticas de, por ejemplo, salud mental, física y ni hablar del impacto negativo que tienen en la terminalidad en el sistema educativo formal. Los niños y niñas tienen que estar en la escuela, jugando o haciendo alguna actividad recreativa, sin dudas, no deben estar trabajando”, expuso Navarro.