El Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) emitió un comunicado ante el crecimiento de la preocupación de la comunidad por los repetitivos terremotos que sufrió Sudamérica. La región registró una serie de movimientos tectónicos que asustaron a la población y comenzaron a circular versiones sobre una posible réplica en la Argentina.
Ante el temor que producen estos fenómenos naturales, el Segemar, mediante la Dirección del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), aclaró que los "procesos tectónicos y condiciones geológicas son particulares de cada región".
La actividad sísmica en el norte de Sudamérica no guarda relación ni constituye un indicador de eventos similares en territorio argentino. La actividad sísmica en el norte de Sudamérica no guarda relación ni constituye un indicador de eventos similares en territorio argentino.
A su vez, los especialistas resaltaron que los terremotos no se pueden predecir para prevenir a la comunidad: "La ciencia actual no cuenta con herramientas que permitan anticipar el lugar, la fecha y la magnitud exacta de un evento sísmico determinado".
El conocimiento científico disponible y los terremotos
Desde el Segemar aclararon que los mecanismos de sismología solo "permiten establecer zonas de mayor o menor peligrosidad y evaluar probabilidades de ocurrencia a largo plazo". En el caso de Argentina, el país está calificado como sísmicamente activo y la zona de mayor actividad y riesgo de peligro es el centro oeste, por lo que incluye a la provincia de Mendoza.
Argentina cuenta con la Red Nacional de Monitoreo Sísmico, la cual permite acceder a información que es publicada en los canales oficiales del Segemar. Además, la entidad destacó los siguientes factores de prevención:
Conocer las características sísmicas de la zona en que vivimos,
El cumplimiento estricto de las normas de construcción sismorresistentes,
Por último, recomendaron informarse exclusivamente por canales oficiales de las entidades gubernamentales y desestimar falsos pronósticos relacionados a fechas, climas o consecuencias de futuros sismos.