El fenómeno El Niño traerá lluvias, humedad y crecidas de ríos en la provincia de Mendoza, adelantando las condiciones para la proliferación del mosquito del dengue. Ante este escenario, el Ministerio de Salud provincial recomienda iniciar las acciones de prevención y control de criaderos para reducir el riesgo de transmisión antes del inicio de la temporada de mayor actividad.
El Niño puede adelantar la temporada de dengue, por ello, piden a la población extremar las medidas de prevención.
En Mendoza, donde el clima árido limita habitualmente la disponibilidad de agua en el ambiente, un período de lluvias extraordinarias puede modificar radicalmente las condiciones locales y favorecer la formación y persistencia de criaderos del mosquito vector del dengue.
De acuerdo con lo indicado por las autoridades de Salud, la presencia de condiciones ambientales favorables para el vector no determina por sí sola la ocurrencia de casos de dengue, ya que la transmisión requiere además la circulación activa del virus y la interacción con personas susceptibles.
Sin embargo, cuando los factores climáticos amplían el período de actividad del vector, el riesgo aumenta significativamente si existe circulación viral en la región o si se producen ingresos de casos desde áreas endémicas. Por este motivo, la anticipación resulta estratégica.
Un período de lluvias extraordinarias puede favorecer la formación de criaderos del mosquito vector del dengue.
Los huevos del Aedes aegypti pueden permanecer viables adheridos a las paredes de recipientes durante meses, resistiendo las bajas temperaturas invernales. En condiciones de mayor humedad ambiental, los adultos prolongan su período de vida, lo que incrementa la probabilidad de que el mosquito complete el ciclo de alimentación necesario para la transmisión viral.
La fumigación y el rol de la comunidad
Desde la cartera conducida por Rodolfo Montero, remarcaron que "la fumigación como medida aislada tiene un efecto limitado, ya que actúa únicamente sobre adultos en vuelo pero no elimina huevos ni larvas".
La eliminación sostenida de criaderos -recipientes que acumulan agua dentro y fuera de las viviendas- constituye la medida de mayor impacto para reducir la densidad vectorial y limitar las oportunidades de transmisión. La prevención es una responsabilidad compartida entre el sistema de salud y la comunidad.
Las autoridades sanitarias aseguran que la fumigación como medida aislada tiene un efecto limitado.
Medidas de prevención y control en el hogar
Inspección poslluvia: revisar el patio inmediatamente después de cada tormenta y vaciar colectores de desagüe, recipientes de aire acondicionado, macetas y canaletas.
Limpieza de recipientes: cepillar las paredes internas de bebederos de mascotas y floreros para desprender huevos adheridos.
Eliminación de inservibles: retirar latas, botellas, neumáticos, lonas, bidones y cualquier recipiente que pueda acumular agua.
Cobertura de depósitos: tapar herméticamente tanques, cisternas, aljibes y pozos.
Control de desagües: mantener limpias las rejillas y canaletas para evitar acumulación de agua.
Mantenimiento de espacios exteriores: cortar el pasto y ordenar el patio para reducir sitios de refugio y retención de humedad.
Aplicar repelentes registrados ante ANMAT, siguiendo las indicaciones del envase.
Una de las medidas de prevención contra el dengue es la colocación permanente de repelente.
Usar ropa de colores claros que cubra brazos y piernas, especialmente en horas de mayor actividad del mosquito (amanecer y atardecer).
Instalar mosquiteros en puertas y ventanas; utilizar ventiladores o aire acondicionado como barrera adicional.
Proteger cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras.
Reconocimiento de síntomas y consulta oportuna
El dengue se presenta habitualmente con fiebre alta de inicio brusco, dolor de cabeza intenso, dolor retroocular, mialgias, artralgias, náuseas y vómitos. En algunos casos puede aparecer exantema cutáneo.
Son signos de alarma que requieren consulta médica inmediata: