El amor, motor de canciones, películas y revoluciones íntimas, cobra una forma especial cada 20 de mayo: la de una carta escrita a mano. Esta fecha, conocida como el Día de las Cartas de Amor, se celebra como un segundo San Valentín en distintos lugares del mundo, y su origen guarda un secreto fonético tan curioso como romántico.
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Cuándo es el día de las cartas de amor: las romántica razón detrás de esta fecha
Aunque pocos lo saben, mayo guarda una fecha clave donde el amor se celebra con tinta y papel: una tradición romántica que atraviesa culturas y emociones.
Si bien no figura en ningún calendario oficial ni está respaldada por instituciones internacionales, la celebración del 20 de mayo se ha instalado con fuerza, especialmente en Asia y en las redes sociales. Su explicación tiene una raíz fonética y cultural: en mandarín, los números “520” —representando el 20 del mes 5— suenan muy similares a “wo ai ni”, que significa “te amo”. Esta adorable coincidencia convirtió a la fecha en el Día del Amor en China, una jornada de gestos románticos, cartas sinceras y emociones manuscritas.
Consejos para escribir una carta de amor
Lejos de quedar confinada a Oriente, esta celebración se ha expandido hacia el resto del mundo, transformándose en una excusa perfecta para volver a las raíces del amor romántico. En tiempos donde los mensajes se escriben en teclados fríos y se envían con un clic, el acto de redactar una carta a mano se vuelve casi revolucionario.
Entre los consejos para quienes deseen sumarse a esta tradición, se destacan:
- Comenzar con un saludo íntimo o que identifique a la relación
- Organizar previamente las ideas, para no perderse entre emociones.
- Evitar largas descripciones que puedan agotar al lector.
- Cerrar con un resumen que refuerce el mensaje.
- Elegir el momento adecuado para entregar la carta, con respeto por el espacio personal.
La carta de amor entre Sigmund Freud a Martha Bernays
Si bien Sigmund Freud pasó a la historia por su rigor intelectual y la complejidad de sus teorías, las cartas de amor de Sigmund Freud a Martha Bernays, su único y gran amor, revelan una faceta profundamente humana y sensible. Freud se enamoró perdidamente de Martha y le dedicó más de 1.500 cartas, más tarde la pareja se casaría y tendrían juntos 6 hijos.
Martha no solo fue su compañera de vida, sino también su inspiración emocional, su refugio y su destinataria más constante. Durante cuatro años de noviazgo, y luego a lo largo de toda una vida compartida, Freud volcó sus sentimientos en palabras cargadas de ternura, deseo y devoción.
Una de esas cartas, fechada en 1882, pertenece al primer año de una relación que atravesó décadas y desafíos, pero que nunca dejó de nutrirse del amor expresado a través de la escritura. En cada línea, Freud no solo se entrega como enamorado, sino también como alguien que comprendía, desde el alma, la fuerza transformadora del amor.