Ante este panorama, la preparación anticipada en los hogares y el conocimiento de los protocolos de actuación resultan fundamentales para mitigar posibles daños.
Lluvias intensas e anegamientos: la acumulación rápida de agua en corto tiempo es uno de los principales peligros. Ante la emisión de alertas por lluvias, las autoridades solicitan no sacar la basura a la vía pública, mantener limpios desagües y sumideros, y alejarse de zonas inundables, cauces o calles anegadas. En caso de que ingrese agua a la vivienda, se debe cortar de inmediato el suministro eléctrico.
Viento Zonda y fuertes ráfagas: un fenómeno característico de Mendoza que exige extremar los cuidados. Se recomienda asegurar o retirar de balcones y patios elementos que puedan volar (como macetas o muebles), alejarse de árboles, marquesinas y postes de luz, y cerrar ventanas para evitar la entrada de aire caliente y polvo. Para proteger las vías respiratorias y los ojos, se sugiere el uso de barbijo y anteojos.
Ante la presencia de viento Zonda se recomienda alejarse de los árboles.
Visibilidad reducida en calles y rutas: Tanto el polvo en suspensión generado por el Zonda como la niebla o la precipitación copiosa alteran las condiciones de manejo. Las recomendaciones incluyen reducir la velocidad, encender luces bajas y antiniebla, aumentar la distancia entre vehículos y evitar estacionar en las banquinas.
Recomendaciones generales y números de emergencia
Las autoridades recuerdan la importancia de contar en el hogar con:
Un kit de emergencia básico que contenga agua potable, alimentos no perecederos.
Botiquín de primeros auxilios.
Linterna a pilas, radio y teléfonos celulares cargados previamente.
Asimismo, se enfatiza la necesidad de mantenerse informado de manera continua por los canales oficiales y de tener siempre a mano los números locales de Protección Civil, Bomberos y Policía ante cualquier eventualidad.